¡ A tomar buenos mates!

El descubrimiento científico que puede cambiar la historia del mate


¿Te imaginás un mate que no produzca acidez? Te imaginás un mate para grandes y chicos?. El mate es la infusión nacional por excelencia, la que nos acerca, la que nos une…y ahora podría ser la bebida que puedan tomar todos.

Conocé la historia detrás del proyecto «Secuenciar», el genoma de la planta de yerba mate, bajo el relato de Federico Vignale, primer autor y líder del resbaló.

El mate representa lo más lindo de la cultura argentina y rioplatense: una bebida que nos une, nos acompaña y está presente en cada momento de nuestras vidas. Secuenciar el genoma de la yerba mate se sentía, en cierta forma, como secuenciar el genoma de Messi” Cuenta Federico Agustín Vignale, líder de esta investigación que puede convertirse en el avance científico más importante del sector agrícola argentino de los últimos años. El joven investigador, científico Argentino radicado ahora en Alemania, se encuentra estos días en nuestro país para dar a conocer este trabajo a toda la región, destacando la importancia de años de trabajo invertidos en el futuro de una bebida nacional (e internacional).

Federico es licenciado en Ciencias Biológicas y Doctor en Química Biológica de la UBA, especializado en bioinformática (una rama de la biología que usa la informática para analizar datos biológicos como las secuencias de ADN). Fue precisamente su supervisor de Doctorado, el Dr. Adrián Turjanski, quien en el año 2018 le propuso a Federico este nuevo proyecto que marcaría un antes y un después en su carrera científica: secuenciar (“leer”) el genoma (“ADN») de la planta de yerba mate (cuyo nombre científico es Ilex paraguariensis) para entender cómo produce la cafeína, uno de sus componentes más importantes; ya que el mate -a pesar del dicho popular- tiene cafeína, no mateína. La molécula de mateína no existe.

Si bien la ciencia ya había logrado secuenciar un gran número de plantas agrícolas, por supuesto entre ellas el té y el café; de la planta de yerba mate no se conocía su ADN y tampoco se sabía cómo producía la cafeína. Por eso, luego de secuenciar el genoma de la yerba mate, con la colaboración de equipos científicos de Corrientes, Misiones y Brasil; el primer paso fue realizar un análisis evolutivo del mismo. A partir de este análisis, Federico y su equipo descubrieron que un ancestro de la planta de yerba mate había duplicado su ADN hace aproximadamente 50-70 millones de años; esta duplicación ancestral pudo haber sido clave en la evolución de su complejidad metabólica. ¿Qué significa esto? Que la planta pudo producir una amplia gama de compuestos naturales, como terpenos, flavonoides, fenoles y xantinas, conocidos por otorgarle al mate sus preciadas propiedades antioxidantes, antidiabéticas y estimulantes del sistema nervioso. De todos estos compuestos, el equipo se centró en la cafeína.

El mate es la tercera infusión rica en cafeína más consumida en el mundo. Comprender cómo la planta sintetiza la cafeína resulta interesante desde un punto de vista evolutivo y también comercial, porque los altos niveles de cafeína en el mate son responsables del malestar por acidez. Al saber cómo la planta sintetiza la cafeína, se podría desarrollar una variedad de yerba mate que no produzca cafeína para satisfacer aquellos consumidores que sufren acidez.

ACERCA DEL GRUPO DE TRABAJO: El proyecto fue una colaboración internacional de equipos de Argentina (Universidad de Buenos Aires, Universidad Nacional del Nordeste y Universidad Nacional de Misiones), Brasil (Instituto Tecnológico Vale), Europa (EMBL) y Estados Unidos (Universidad de Illinois, Universidad de California, y Universidad de Western Michigan). El Dr. Federico Agustin Vignale es el primer autor del trabajo, y quienes lideraron el proyecto fueron el Dr. Federico Vignale, el Dr. Adrian Turjanski y el Dr. Todd Barkman.

Portada: Imagen de Prensa