El caso Adorni ya es más que un dolor de cabeza para el Gobierno, y especialmente para los hermanos Milei; es una verdadera cascada de imagen negativa que terminará ( o terminó) por precipitar al Gobierno a un mar políticamente oscuro. Si algo le faltaba a este revuelto, era la declaración del contratista Tabar, quien dijo que Adorni terminó pagándole 245.000 dólares por la refacción de la residencia que compró en el exclusivo country Indio Cuá, pagos que se habrían efectuado en mano y sin factura.
Según lo que habría declarado en Tribunales Tabar dijo que la casa tenía aproximadamente 400 metros cuadrados construidos y que no se hicieron ampliaciones, sino que se remodeló lo ya existente.
La contratación se habría acordado en el mes de septiembre de 2024 y no se firmó presupuesto o contrato.
El presupuesto inicial aceptado habría rondado los 94.000 dólares según lo declarado en la justicia. Los trabajos consistieron en diversas mejoras, importantes por cierto, en la casa y la remodelación de la pileta, con revestimiento de piedra en el interior y mármol travertino en el exterior. Y una «cascada» que ya,es motivo de memes en las redes.
Las obras duraron unos 10 meses y Adorni mientras tanto y según el declarante, había alquilado otra vivienda dentro del country.
El primer pago, según Tabar fue de 35.000 dólares en efectivo, sin factura ni comprobante y todos los demás pagos se hicieron de igual forma.
Luego se fueron agregando otros trabajos que.abultaron significativamente el presupuesto original, según parece, hasta alcanzar un costo total de 245.000 dólares. Todo se pagó en efectivo, en dólares y sin recibo
Según publica un informe de Ámbito.Financiero, en ocasiones «Tabar habría actuado como intermediario: pedía presupuestos, los transmitía a Adorni, recibía dinero en efectivo y luego pagaba a proveedores».
Un suceso tuvo lugar, y que impulsó el pedido de detención de Adorni por parte de la diputada Pagano: El jefe de Gabinete contactó antes de la declaración a Tabar y le ofreció ayuda o la posibilidad de que su equipo lo contactara. Tabar lo rechazó para evitar sospechas.
El Gobierno, mientras tanto (como si no bastara con una situación económica difícil para la sociedad) carga con un lastre al que, increíblemente, aún sostiene. En este aspecto, el politólogo Malamud ensayó una hipótesis en el programa de Carlos Pagni (ver video).
En fin, una «cascada» negativa para un gobierno que hace agua por estos días. Fin
