Por Carolina Camacho*
El pasado miércoles 11 de marzo se llevó a cabo la función de prensa en DAC (Directores Argentinos Cinematográficos) de el documental “Lêgerin, en busca de Alina” de María Laura Vásquez, quien también se hizo cargo de la dirección del documental “La rebelión de las flores” en 2022 a cargo de la misma producción con Valeria Roig. Su estreno al público es el jueves 19 de marzo a las 19 hs en la Sala Norita Cortiñas, Moreno 2654, Ciudad Autónoma de Buenos Aires. Se repite la función en la misma sala el jueves 26 de marzo a las 19 hs y habrá una Charla con Leandro Albani (periodista especializado en Kurdistán). El largometraje documental tiene una hora de duración y transita un período de la vida de Alina Sánchez, una joven activista, nacida en San Martín de los Andes, que creció en su casa familiar en Villa Giardino en la Provincia de Córdoba, que luego de recibirse de médica en Cuba decide dejar todo para ir a realizar trabajos humanitarios como médica junto a otras mujeres organizadas en el país de Kurdistán.
El choque frontal con otra cultura completamente diferente a la nuestra, su introducción dentro de una guerra que no le pertenecía, pero de la que se sentía parte. La causa kurda la abrazó por completo, sus propias contradicciones, el acompañamiento de sus padres; Patricia Gregorini y Rodolfo Sánchez y de toda su familia, y también su dolor. Alina vivió desde adentro la guerrilla en medio del conflicto con Irán. A medida que pasaba el tiempo ella fue encontrando ecos de la cultura kurda en nuestra cultura latinoamericana y eso la fue atrapando en una experiencia que transformo su vida.
En esa necesidad cuasi infantil de crear héroes que tenemos en la sociedad argentina, es impactante ver las más simples contradicciones dentro de alguien que no parece ser simple ni tener todo resuelto, pero que se pregunta cosas, demostrándonos que las heroínas lineales no existen y que es preciso que existan dudas y fisuras para seguir transitando los caminos que elegimos.
Muy buen trabajo de clasificación de fotografías y organización del material de archivo existente. El film es muy humano y nos interpela sobre el significado de la existencia y sobre que lugares elegimos ocupar en este mundo tan convulsionado, y sobre todo sobre nuestro rol como mujeres y como los capitalismos tergiversan el significado de nuestras vidas arrastrándonos a vidas de conformismo y esclavitud alejándonos de nuestros verdaderos deseos de liberación y verdad. Un muy buen trabajo de sonido y musicalización a la altura de la película. Música original enormemente conmovedora a cargo de Agustín Ronconi.
La estética de la imagen utiliza recursos muy parecidos a los diarios del che en Bolivia. Alina tomaba notas de todo en sus diarios, y su directora rescata esas notas para utilizarlas en la edición de las imágenes transportándonos a sus más puros deseos.
Lêgerin en kurdo significa “búsqueda”, sus amigos y compañeras en Kurdistán le pusieron Legerin porque la vida de Alina hacía honor a ese nombre. En todo momento, desde que llegó, vivenció su estadía en Kurdistán como una búsqueda de ella misma y de una identidad hasta entonces desconocida pero que estaba en ella como parte de su esencia.
Uno de los sueños de Alina era fundar un centro médico en Kurdistán, luego de su desenlace trágico e inesperado sus compañeras le cumplen ese sueño y fundan un centro médico con la cara y el nombre de Alina. Se puede mostrar belleza en los paisajes en medio de imágenes de guerra, su directora explora esa dicotomía con exquisitez.
Vale la pena conocer a Alina Sánchez (Legerin) de la mano de este film y tomar contacto con las reflexiones y testimonios de sus amigas y compañeras de lucha.
Un paseo por las emociones, de esas que de vez en cuando vale la pena despertar.
Celebramos el género documental siempre, ese que nos hace pensarnos.
Fueron en total 50 horas de material grabado y una experiencia única para su directora María Laura Vásquez, quien tuvo que estudiar mucho sobre el tema. Hubo un gran trabajo de investigación.
Que las mujeres podamos filmar en nuestro país ya es un hecho de celebración en si mismo. Ya que nuestro trabajo como realizadoras siempre esta supeditado a los vientos que corren, y aún así, a veces con viento a favor se hace difícil, ya que son muchas variables las que se deben conjugar para que un trabajo nuestro pueda salir a la luz. Pienso que siempre hay muchas fuerzas jugando en contra.
Que increíble que existan mujeres que luchen genuinamente contra esto. Las admiro en lo más profundo de mi corazón. Es el caso de Leêgerin, a quien me encanto conocer a través de este film.
(*) Realizadora Audiovisual por el Instituto de Arte Cinematográfico de Avellaneda y Licenciada en Enseñanza de las Artes Audiovisuales por Escuela Nacional de Experimentación y Realización Cinematográfica y Universidad Nacional de San Martín.
