El desarrollo socio-emocional en niños y niñas del nivel inicial de escolaridad es la capacidad de comprender los sentimientos de los demás, controlar sus propios sentimientos y comportamientos para así lograr un clima sano de convivencia dentro de su sala.

Todo niño y niña nacen con la necesidad de conectar con lo que tienen a su alrededor. Cuando la familia, docentes y tutores establecen relaciones positivas con estos desde su nacimiento y les enseñan a valorarse , los niños se sienten seguros de sí mismos y se desarrollan de forma más autónoma dentro de los parámetros de su corta edad. Esta es la base de la educación socioemocional y social, un proceso en que los menores construyen su autoestima, la confianza en ellos mismos y en el mundo que los rodea. Además de su entorno familiar, la escuela cumple un papel fundamental en esta tarea.

Destaquemos que esta habilidad le servirá al niño durante la infancia, adolescencia y hasta la adultez, por eso es trascendental trabajar este desarrollo desde los primeros años de vida; porque también debemos afirmar que es tan importante como el desarrollo cognitivo y físico. Los niños no nacen con habilidades socio-emocionales por lo tanto debemos trabajar con todo el grupo para promoverlas . Esto es lo que impulsa a todo individuo a comunicarse ,conectarse con otros y lo que es aún más importante, le ayuda a resolver conflictos, adquirir confianza en sí mismo y lograr sus metas.
Para concluir podemos confirmar que un adecuado desarrollo socioemocional en los primeros años se asocia entre otras variables con una mejor adquisición del lenguaje, pensamiento y habilidades sociales, una mejor adaptación al ambiente pre-escolar y escolar, menores indicadores de problemas conductuales en etapa inicial y durante toda su escolaridad y sobretodo mayores índices de felicidad y bienestar general, incluso hasta la edad adulta ; teniendo siempre como premisa el respeto a la singularidad de cada persona y el valor a sus diferencias.
Por Marisa Plano
Lic. en Ciencias de la Educación