Ante un gobierno libertario que no supo siquiera comenzar a resolver los problemas reales y cotidianos de los argentinos, y una oposición que se ha quedado con acciones ineficaces del pasado y las mismas caras, sube la imagen de la vicepresidenta Victoria Villarruel a quienes muchos la ven hoy como candidata a presidente el año próximo.
En efecto, a más de dos años de Gobierno de Milei los resultados no son los esperados por muchos que tenían esperanzas en ese algo nuevo: despidos, cierres de comercios, una industria nacional azotada por una gran ola importadora que atenta contra la producción y el empleo, un culto a la irrespetuosidad y la división nunca vistos y jubilados no ya al borde, sino en el abismo, son algunas de las realidades cotidianas.
Hasta el éxito en la guerra contra la inflación está en entredicho: el éxito en esa guerra parece estar más en una vieja fórmula inexacta que no se quiere cambiar que en la realidad.
La oposición, mediocre, no ofrece mucho más con las mismas caras y las mismas ineficaces acciones de hace décadas.
En este triste contexto, aparece un tercer plato en la balanza argentina, el de Victoria Villarruel, quien cada día pesa más. Alejada tanto de los farandulescos cantos en los escenarios como de los insultos, la irrepetuosidad, las divisiones y los bailes de balcón, la vicepresidenta habla de Patria, de defender la producción nacional y sigue recorriendo el país.
Algunas recientes respuestas suyas a críticas del gobierno (justificadamente preocupado por su ascenso) la pintan de hecho y de derecho: «Eso quieren. Mi renuncia. Pero no se les va a dar. El 10/12/27 hasta esa fecha ocupo con honestidad mi cargo. Al que no le gusta vota lo que quiere en el próximo turno. Saludos».
Y: «El que calla, mientras un presidente acusa, solo ejerce respeto. No es el ámbito de contradecir a nadie. Creo en la libertad y en que cada uno piense y diga lo que quiera, pero que lo demuestre, porque de palabras vacías venimos desde hace décadas en la política y yo no represento el pasado. Saludos»
Aires de cambios verdaderos
