Opinión de Marisa Plano

Convivencia escolar


La convivencia escolar se construye a través de las relaciones que se producen entre todas las personas que forman parte de la comunidad educativa. Será positiva si esta construcción se realiza desde el respeto, la aceptación de las diferencias y de las opiniones de todos en un plano de igualdad.

La convivencia escolar es uno de los aspectos fundamentales para el bienestar de los integrantes de la comunidad educativa, su adecuada gestión permite mejorar el rendimiento académico y fortalecer la calidad de los aprendizajes. 

Es bueno y necesario crear acuerdos escolares de convivencia en dónde se involucre derechos y obligaciones del equipo de conducción, personal docente y no docente , familias y tutores. Es decir, el mismo debe cumplirse y hacerse cumplir por los integrantes de la comunidad educativa. 

Tengamos presente que la convivencia escolar permite el desarrollo integral de los niños y jóvenes en su proceso de integración a la vida social, en la participación responsable de la vida ciudadana y en el desarrollo de su propio proyecto de vida. 

Con lo abordado hasta el momento, se puede establecer que existen tipos de convivencia escolar que pueden ser positivos o negativos, según el impacto que tengan en el desarrollo humano de los actores educativos; además, que están determinados de acuerdo con el ambiente y el clima de la escuela. 

Los valores que pueden ayudar a nuestros hijos a contribuir a la paz escolar son los siguientes: respeto, empatía, tolerancia ,igualdad, humildad, responsabilidad, solidaridad y paz.

Para fomentar una convivencia escolar positiva y crear un ambiente propicio en el aula, es necesario promover valores como la empatía la tolerancia y el respeto mutuo, estimular una comunicación efectiva y establecer un entorno seguro en dónde se acepte al otro tal cual es y se le otorgue igualdad de derecho y oportunidades. 

Por eso tengamos presente que en la familia y en la escuela es donde se empieza a construir los elementos del desarrollo como la personalidad, la identidad y el desarrollo de las habilidades para ser personas autónomas, con capacidad de tomar decisiones y de resolver conflictos.

Y me despido con el aporte de nuestro gran pedagogo Paulo Freire , quien sostiene y defiende que en un contexto, ya sea educativo o social, en el que conviven diferentes culturas es enriquecedor, para todas ellas, compartir y aprender cosas de culturas diferentes, siempre desde el respeto entre culturas y teniendo como referente el marco de los Derechos Humanos. 

Por Marisa Plano

Lic. en Ciencias de la Educación