Caída estrepitosa de la imagen del Gobierno y resurgen otras figuras


El Gobierno afronta una situación difícil, no tanto en realidad por los casos de supuestas irregularidades, sino por un ajuste y un modelo económico que ha erosionado el poder adquisitivo de gran parte de la sociedad. Un modelo económico que puede que funcione con éxito en otras sociedades, pero no en una cuya pobreza es estructural y en la que la cultura de la solidaridad en materia de economía es débil.

En ese marco, no extraña que el analista político Facundo Nejamkis asegure que el Gobierno atraviesa un fuerte deterioro de imagen producto de una combinación entre errores políticos y el creciente malestar social por la economía. Empiezan a crecer otras figuras.

Según  la Agencia Noticias Argentinas, el consultor consideró que Milei continúa apelando a la confrontación porque fue el mecanismo que lo llevó al éxito político. “El Presidente llegó adonde llegó como un peleador, como un polarizador, alguien que se hace fuerte en la disputa y no en la negociación”, indicó. Y comparó esa conducta con la dificultad que suelen tener los dirigentes exitosos para modificar sus métodos cuando cambia el contexto político.

Nejamkis, como ya sostienen muchos, remarcó que el desgaste oficialista no puede atribuirse únicamente al denominado “riesgo Adorni”, pues  la principal preocupación social hoy pasa por la economía y por la percepción negativa sobre el futuro. “Un 60% de la sociedad argentina está disconforme con el funcionamiento del programa económico y además es escéptica respecto al futuro”, sostuvo. Y con razón.

El director de Opina Argentina explicó que, de acuerdo con sus mediciones, el Gobierno perdió alrededor de 15 puntos de imagen positiva desde enero. De todos modos, “el Gobierno mantiene una intención de voto cercana a los 35 puntos y eso le permite seguir competitivo”.

Aun así, advirtió que el panorama electoral cambió de manera significativa respecto de meses atrás. “A finales del año pasado parecía que la reelección estaba prácticamente asegurada. Hoy ese escenario ya no existe”, afirmó.

La caída de la imagen de Milei cambia el panorama para el año próximo: por un lado el kirchnerismo de centroizquierda esperanzado con un Kicillof animado, pero por otro una centroderecha seria con el posible retorno de Mauricio Macri sin dejar de considerar  la probable  aparición de una figura que transmite responsabilidad y firmeza, esto es el de la vicepresidenta Victoria Villarruel. Después, claro, como siempre, habrá inventos, creaciones electorales con cuyas acciones se sabe como termina todo en el caso de ser gobierno.