Al Gobierno ahora parece aparecérsele otro escollo político, alguien que en las encuestas mide más que Milei y que tiene la suficiente espalda para decirle al jefe de Gabinete que presente cuanto antes la declaración jurada, se trata de la senadora Patricia Bullrich.
A dos meses del estallido de la polémica, la senadora de La Libertad Avanza (LLA), Patricia Bullrich, en una nueva demostración de su autonomía dentro de las filas libertarias, presionó al jefe de Gabinete, Manuel Adorni, para que presente su declaración jurada, lo que abrió lugar a posturas divididas. También trascendió que le dijo al presidente que Adorni se tenía que ir. Aguas bravas.
El mensaje de Bullrich anticipó los planes del oficialismo y obligó al propio presidente Javier Milei a tomarse algunos minutos de su visita a Estados Unidos para corregir sus expresiones. «Ni en pedo se va”, ratificó el mandatario, al tiempo que intentó explicar que Bullrich solo puso en palabras una idea que maduraba el funcionario de adelantar la presentación de su declaración.
«La querían matar todos» (a Bullrich) se sinceró un integrante del Gabinete ante la agencia Noticias Argentinas. Fuentes del entorno de la secretaria general de la Presidencia, Karina Milei, coincidieron además que sus palabras generaron profundo malestar entre los hermanos, que desde marzo a esta parte acumulan señales de blindaje para el ministro coordinador.
Hay quienes aseguran que la exministra de Seguridad mantiene vínculos con el titular del PRO, Mauricio Macri, y desconfían de sus planes a futuro. “Tal vez tiene otros intereses. Ella se acaricia con sus socios”, le facturaron luego de que Bullrich saludara al expresidente en la cena de la Fundación Libertad.
Pero por ootra parte, hay quienes dicen que Bullrich hizo público lo que varios piensan, pero no se atreven a decir. «Ella tiene la espalda suficiente para decir lo que quiera», la respaldó una voz del ecosistema violeta. “Está muy áspero todo, pero ya llegamos lejos”, coincidió un legislador al respecto.
