La autonomía es la capacidad que los alumnos adquieren a lo largo de su proceso de aprendizaje para realizar por sí mismos todas aquellas tareas que se les encomienda en el aula o en su núcleo familiar.
El aprendizaje cooperativo es un enfoque pedagógico que promueve la enseñanza a través de la socialización de cada estudiante con el trabajo en equipo heterogéneo, en dónde se ayuden y complementen en la puesta en marcha de diversas actividades.
Es importante no solo transmitir estos conceptos en los niños y niñas desde pequeños sino también a modo de juego y con diversas estrategias pedagógicas llevarlos a la práctica dentro del entorno escolar.
Es valioso destacar que un aprendizaje cooperativo que implique autonomía será una forma de potenciar la capacidad del estudiante de aprender por sí mismo, a través de la realización de actividades de aprendizaje que complementen con sus otros compañeros en la rutina diaria de su escuela.
En conclusión es la autonomía la que fomenta la reflexión sobre el propio aprendizaje, desarrolla la capacidad de aprender a aprender y conlleva a qué requiera una habilidad esencial para la vida con el acto o proceso de trabajar en conjunto para alcanzar un propósito común, o lograr un beneficio mutuo , en pocas palabras siempre tengamos la premisa de trabajar en base a un APRENDIZAJE AUTÓNOMO y COOPERATIVO.
Y para finalizar les dejo las palabras del gran pedagogo Paulo Freire a modo de reflexión: » El aprendizaje del educador al educar se verifica en la medida en que el educador, humilde y abierto, se encuentre permanentemente disponible para repensar lo pensado, revisar sus posiciones ; en que busca involucrarse con la curiosidad del alumno y los diferentes caminos y senderos que ella lo hace recorrer.»
Por Marisa Plano
Lic. en Ciencias de la Educación
Parlamentaria Mundial de la Educación
