"El arte de enseñar"

Andrea Bonino: “Debe correr por las venas de una docente un gran amor para ejercer profesionalmente la tarea de educar”

Por Emeli Pellegrino

Andrea Bonino, es docente desde el año 1985 y dirige hace 25 años el Jardín de Infantes “Cosquillitas” en Funes. EQC Mujer dialogó con ella para conocer más sobre su experiencia con los más pequeños.

Comienza contando como abrazó esta profesión y dice “la carrera de docente y en especial en el nivel inicial siento que tiene su origen en mi infancia y fue mi mentora, mi maestra del jardín, Ana María Blanda, un ser maravilloso que se desempeñaba en el Instituto San Francisco de Asís de mi pueblo natal Sastre. Ella tenía una mirada especial hacia el niño, en aquella época había establecimientos educativos que creían que escribir con la mano izquierda no era bueno y en una visita a la sala quien desempeñaba ese cargo vio que tomaba el crayón con esa mano y pidió que cambie de mano esa cerita o crayón o me ataría la mano izquierda en la sillita, mi maestra viendo la situación intentó intervenir pero no llegó a un acuerdo con la directora; posteriormente mi maestra me dijo: “Escribe con la mano que quieras cuando la directora llegue te aviso y cambias de mano tu crayón”. Amé a esta seño y su respuesta, su mirada llegó más allá de cualquier creencia y acaricio con ternura el corazón de esa niña tan pequeña”.

Agrega que “luego, llegaron más docentes, que siempre me enseñaron el respeto, los buenos hábitos, y con buenos ejemplos fueron forjándome y como un hábil escultor moldearon esa piedra y de ella salió esta docente; hoy, después de tantos años, sigo en contacto con muchas de ellas a las que les estoy agradecida y de las que sigo aprendiendo”.

Ante la pregunta de cuántos años hace que ejerce expresa: “En la docencia estoy desde que me recibí en 1985, trabaje en la provincia, en escuelas privadas y este año cumplo 25 años en “Cosquillitas”, aunque desde los 13 años y hasta los 17 años fui docente catequista en la Parroquia de Sastre”.

El tiempo pasó y Andrea dice que “como docente he visto como fue cambiando mi mirada hacia este nivel, en la forma de trabajo para con los niños unida a una nueva mirada hacia las infancias y la forma de llegar a ellos. La educación sufrió diferentes cambios porque los niños no son los mismos de cuando me recibí, estamos frente a pequeños que para mí vienen cargados de conocimientos ya adquiridos, escuchamos a menudo que los niños son rotulados, que son hiperactivos, extrovertidos, habladores superdotados, etcéteras y nos olvidamos de que cada niño es diferente y tienen diferentes necesidades, interés y ritmos como lo dice Ivonne Laborda y creo que somos nosotras las que debemos aprender de estos niños y acomodarnos a sus necesidades, satisfaciendo esa curiosidad, brindando herramientas para que de pequeños puedan preguntar, cuestionar e investigar”.

 

Muchas veces el trabajo con niños tan pequeños no es tan fácil, sin embargo la docente opina que “trabajar con niños tan pequeños es lo más hermoso que puedo hacer ya que siento que es su primer experiencia en el ámbito escolar, su primer sociabilización, en una pequeña sociedad como el nivel inicial, donde también hay reglas o normas que hacen de este espacio un lugar especial en donde aprenden a compartir momentos con otros niños y otras realidades, se aprende a respetar, además de incorporar todo lo cognitivo que también en estas instituciones se puede brindar. Hoy en día, cuando veo a mis ex alumnos y veo en ellos a docentes, bomberos, contadores, músicos, etc. siento que esos primeros años en el jardín fueron significativos en sus vidas, semillitas que crecieron en tierra fértil y están dando sus frutos. Me siento muy feliz ya que ese caminito que iniciaron en Cosquillitas junto a la familia brindó herramientas en esa primera infancia a estos niños que hoy hacen de ellos excelentes individuos”.

El Arte de Educar

“El año pasado llegó la pandemia, algo impensado en mi vida, en mi historia, la historia del jardín y la humanidad toda, sé que muchos cuestionaran mi respuesta, pero es lo que pienso y considero que ser honesta es dar a conocer mi pensamiento, siento que fue la peor decisión que se tomó y que algunos siguen tomando porque creen que así te cuidan, cerrando todos los espacios educativos .No valorizamos, ni se le da la importancia que debería a el Arte de Educar y digo ARTE porque realmente debe correr por las venas de una docente un gran amor para ejercer profesionalmente la tarea de educar o enseñar a un niño ya que atraviesan a este sector diferentes realidades, la escuela pasó a ser un lugar no sólo donde se lleva al niño a adquirir conocimientos, es lugar de contención en una sociedad con tantas carencias, donde la conectividad no es la de todos y las herramientas a la hora de enseñar contenidos en todos los niveles no es labor de los progenitores y muchos de ellos carecen de recursos para hacerlo, están en desventaja frente a un docente que se capacitó para ejercer la docencia. En lo personal y luego de una temporada de trabajo virtual sostengo que los niños menores de 12 años no deben ser expuestos a este tipo de educación, las escuelas deben permanecer abiertas y nosotras debemos también enseñarles cómo deben cuidarse, entre otras cosas. La educación en forma virtual no existe, no es saludable para ninguna infancia. La educación en todos los niveles debe ser presencial es indispensable, para que sus individuos no sean vulnerables “un país donde hay educación es libre y soberano”, termina diciendo la docente.