Por Sofía Villanueva Valdovino
La periodista española Ana Marcos, integrante del equipo de investigación del diario El País sobre abusos en el cine español, publica A mí no me ha pasado nada (Debate, 2025), un libro en que relata su experiencia durante la investigación del ‘Caso Vermut’ y en el que analiza las dinámicas de poder de un sistema de “silencios y complicidades” que perpetúa la violencia contra la mujer en este sector.
Desde 2023, el equipo de investigación formado por Elena Reina, Gregorio Belinchón y Ana Marcos trabaja en recopilar, contrastar y verificar los testimonios de mujeres que, sin conocerlos, se acercaron para compartir sus experiencias.
Durante la presentación de la obra en la madrileña librería Alberti, en un debate con Nerea Pérez de las Heras, autora de Feminismo para torpes, Marcos expuso el proceso de “apuntalamiento” que tuvo detrás este reportaje, que, por otra parte, fue sometido a numerosos cuestionamientos e incluso le costó a la periodista insultos, como el de “maruja letal”, por ejemplo.
“Lo que hacemos lo hacemos con rigor y con respeto, porque creemos que tiene interés general, porque es algo que alguien no quiere que se cuente y porque en este caso estábamos convencidos de que queríamos que las cosas cambiaran”, ha explicado durante la presentación.
Gracias a su labor de investigación, salieron a la luz una serie de reportajes que destaparon casos de abuso en la industria audiovisual española, incluyendo tres denuncias contra el director de cine Carlos Vermut.
El libro, escrito en primera persona, no solo detalla el proceso periodístico detrás de estas revelaciones, también trata temas como la revictimización, el miedo a denunciar o la cultura del silencio que rodea la violencia sexual.
Marcos, quien ha sido corresponsal en Colombia y cubrió la actividad de Podemos en la sección de Nacional, sacudió junto a Reina y Belinchón el sector audiovisual español con la publicación de sus reportajes, donde tres mujeres acusaban a Carlos Vermut de violencia sexual.
La periodista presenta A mí no me ha pasado nada “con la vocación de dar un servicio público que conciencie y lleve al cambio”, como bien ha expresado en el prólogo del libro, donde reflexiona sobre los límites del consentimiento y la falsa creencia de que la denuncia es el único filtro veraz para corroborar los testimonios de las víctimas.
Marcos analiza cómo muchas mujeres recurren a denunciar de forma anónima a través de redes sociales ante la falta de respaldo institucional o el temor a represalias, una situación con la que tuvo que lidiar a la hora de llevar a cabo el reportaje debido a que las víctimas eligieron mantener su anonimato.
La autora explicó que el hecho de “que una mujer no dé su nombre no significa que no exista”, y expuso cómo recurrieron a otros métodos para verificar la información, entre ellos, declaraciones firmadas, apoyo en otras fuentes, mensajes de WhatsApp o emails, “nadie quiere ser una víctima”.
“Tenemos la convicción de que una mujer no te cuenta estas cosas porque se lo esté inventando ni para joderle la vida a nadie, te está abriendo una puerta de su intimidad que ni siquiera ella a lo mejor ha asumido como una agresión o un tipo de abuso”, ha recalcado la periodista.
También ha criticado la falta de respuesta efectiva del sistema judicial y la revictimización a la que muchas mujeres se enfrentan al denunciar.
El impacto de la investigación de El País ha generado cambios dentro de la industria cinematográfica, “un primer paso” ha dicho la autora, en referencia a la declaración del ministro de Cultura Ernest Urtasun, durante los pasados premios Feroz, de crear una unidad de atención y prevención de las violencias machistas en el sector cultural.
A pesar de esto, Marcos ha advertido de que queda mucho por hacer para erradicar la impunidad en un sistema de “silencios y complicidades” y para cambiar la percepción social que existe de la violencia sexual.
Con A mí no me ha pasado nada, Ana Marcos busca -dice- no solo documentar su experiencia, sino también generar conciencia y promover un cambio real en la sociedad. “Creemos en estas historias y en que hay que seguir contándolas”.
La labor de este equipo aún no ha terminado, continúan recibiendo denuncias, “si de alguna manera nos hemos convertido en un espacio seguro, no queremos cerrar ese espacio a las mujeres y vamos a seguir investigando, ha finalizado Marcos.
Fuente: EFE (efeminista.com)
Portada del libro ‘A mí no me ha pasado nada’ de Ana Marcos. Imágenes cedidas por la editorial Debate.