Amaia Salamanca saltó a la fama en el año 2018 con su papel de Cata en ‘Sin tetas no hay paraíso’. Pero Amaia no siempre soñó con ser actriz y llegó al mundo de la interpretación casi sin planteárselo y mientras estudiaba en la universidad la carrera de Administración y Finanzas.
«Mis padres lo entendieron perfectamente y me apoyaron, pero me pidieron que siguiese estudiando», ha contado la actriz durante su viaje en ‘Planeta Calleja’. A pesar de que siguió dos años más con la carrera, finalmente la dejó para centrarse en el mundo de la interpretación y formarse.
Amaia Salamanca confiesa que tuvo una adolescencia bastante complicada: «Era inquieta y muy fiestera, pero luego sacaba mis estudios», ha contado. Además, la actriz ha contado la mala relación que tuvo algunos años con sus padres y cómo se fue a Estados Unidos para estar lejos de casa: «Tuve un pavo horroroso. Me llevaba fatal con mis padres y con 14 años me fui a Estados Unidos porque no quería estar en mi casa. Eso me ayudó a valorar a mi familia y a darme cuenta de la suerte que tenía», le ha contado a Jesús Calleja.
No ha podido contener las lágrimas al hablar de sus padres y de lo orgullosa que está de ellos: «Mis padres han sido hormiguitas y todo lo que han conseguido se lo han dedicado a sus hijos».
Uno de los momentos más emotivos ha llegado cuando Amaia ha hablado de su madre, a la que está muy unida: «Mi madre es lo más y ha tenido mucha paciencia conmigo. Me considero muy afortunada con la vida que he tenido y estoy súper orgullosa de ellos. Me gustaría ser tan buena madre como ella porque yo soy una hija muy orgullosa de sus padres», ha contado entre lágrimas.
Fuente: www.cuatro.com
