Hace unos días en una reseña literaria hablamos del libro de Alina Mazzaferro » Las hijas de Rusia». Para conocer un poco más de esta obra literaria EQC Mujer dialogó con la autora.
En principio quisimos saber cómo nació la idea de escribir esta historia, cuál fue el motivo que la inspiró a lo que Alina respondió que «esta novela tiene dos líneas argumentales, dos historias de mujeres que se van a cruzar en un punto del relato. La primera es la historia verídica de la gran duquesa María Pavlovna de Rusia, que terminó sus días viviendo en la Argentina. Esta historia llegó a mí casi por casualidad, hace veinte años atrás, y me resultó tan fascinante que siempre tuve la idea de que, algún día, la tenía que contar. Porque muy poca gente sabe quién fue esta Romanov que vivió en nuestro país. Su biografía es de esas que superan la ficción: esta gran duquesa, que fue prima del último zar, vivió en medio del esplendor imperial; arriesgó su vida en la Primera Guerra Mundial trabajando como enfermera muy cerca del campo de batalla; abandonó dos maridos en un momento en el que hacer algo así constituía un suicidio social; debió escapar de la Revolución bolchevique en una increíble fuga a través del inmenso territorio ruso… Y luego, en el exilio, se convirtió en una mujer emprendedora, trabajando junto a Coco Chanel. Y terminó viviendo en Buenos Aires, en el barrio de Recoleta. Realmente su vida fue fascinante, digna de ser contada».
«La segunda línea argumental, anadió la autora, es la historia de una joven perteneciente a una familia de inmigrantes rusos, una familia obrera de ideales revolucionarios. No quería contar la historia de la gran duquesa sin contar, al mismo tiempo, la otra cara de la moneda: el exilio de tantos rusos, campesinos y obreros, que abandonaron su patria a principios de siglo XX para buscar en el continente americano un mundo de nuevas oportunidades. Lena, mi segunda protagonista, es la primera en su familia en terminar el bachillerato y quiere ocupar su vida en algo distinto al trabajo en la fábrica, que es donde hasta entonces se han desempeñado todos en su familia, desde su abuelo hasta sus padres y hermanos. Así es cómo, a escondidas de los suyos, busca empleo como secretaria en casa de una mujer rusa cuya identidad al principio desconoce, pero que pronto descubre: es la gran duquesa María Pavlovna. La idea era poner a ambas mujeres -pertenecientes a generaciones diferentes, a clases sociales antagónicas, con ideologías diferentes-, a convivir, a mirarse a los ojos, a trabajar juntas y, en el proceso, a repensar todo aquello que hasta el momento habían creído como cierto. Son dos mujeres que ofrecen puntos de vista muy diferentes pero al mismo tiempo tienen algo en común: ambas son mujeres fuertes, que se animan a trasgredir las normas de su tiempo, a hacer aquello que le estaba vedado hasta entonces a la mujer, a romper con las expectativas sociales ligadas a la clase y el género a los que pertenecen».
Agrega Mazzaferro «por supuesto, yo también soy hija y nieta de inmigrantes; en mi casa escuché montones de anécdotas respecto de cómo fueron esos primeros días en la Argentina, del esfuerzo que supuso instalarse en un país tan distinto, en el que no se comprende el idioma. También recuerdo jugosas anécdotas de mi abuela, de su vida en el campo ruso, de mi abuelo que estuvo preso en Siberia. Eso me inspiró a contar la historia de la familia de inmigrantes y entrelazarla con la historia de la gran duquesa».
La autora en la Feria del Libro
Ante la consulta de cómo fue la recepción de los lectores y la presentación en la Feria del Libro de Buenos Aires, dice «estuve tres días en la Feria del Libro y me volví con el corazón lleno. Me asombró la cantidad de gente que se acercó interesada en la novela, muchos lectores incluso me contaron sus propias historias de sus abuelos inmigrantes. Recibí mucho cariño por parte de tanta gente, presenté el libro en una sala llena… Más no puedo pedir, fue un sueño hecho realidad. Siempre había ido a la feria del libro en calidad de lectora o periodista; incluso había publicado otro libro (de investigación en historia cultural –“La cultura de la celebridad” (Eudeba, 2018), ya que soy Doctora en Ciencias Sociales) por el que también estuve, en 2018, presente en la Feria. Pero jamás sentí tan cerca a los lectores, jamás había podido conversar con ellos como ahora. Realmente, esta incursión en la ficción literaria me ha traído, hasta el momento, una enorme satisfacción a nivel personal. Agradezco, por ello, a la editorial El Emporio por brindarme el apoyo necesario para que esta increíble experiencia en la Feria del Libro fuera posible.
Para finalizar nos cuenta que «la novela, a mediados de mayo, estará en librerías. Por lo que espero que esta hermosa experiencia y esta relación que empecé a trabar con los lectores no acabe aquí, tras la Feria del Libro, sino que se profundice aún más»
Agradecemos la predisposición para la entrevista y la felicitamos por su libro.


