Por María Alexandra Barreto
La música de la agrupación británica Pink Floyd volverá a desplegar toda su potencia sonora y visual en Buenos Aires con una propuesta que busca trascender el formato tradicional de un concierto. El próximo 21 y 28 de noviembre a las 19:00 y 22:30, Shine On, desembarcará en el emblemático Palacio de la Reconquista (Reconquista 46) con Echoes in the Round (An Immersive MasterpieceExperience), un espectáculo que reunirá música en vivo, proyecciones inmersivas, diseño lumínico y una propuesta culinaria especialmente concebida para la ocasión. Las entradas se pueden adquirir a través de Ticketek.
La iniciativa, creada por Gastón Álvarez, productor general del ciclo, y creador de Shine On, propone un encuentro entre la música, la tecnología y el patrimonio arquitectónico. En esta nueva etapa, el proyecto apuesta por un escenario de características singulares, con una puesta audiovisual de 360 grados y la participación de una artista que formó parte de la historia de Pink Floyd.
Después de las experiencias desarrolladas en formato domo (estructura en forma de cúpula semiesférica), Álvarez decidió trasladar el concepto a uno de los edificios históricos de la Ciudad de Buenos Aires, con el objetivo de ampliar la experiencia y generar una relación diferente entre los músicos, el público y el espacio.
El espectáculo tomará como referencia dos álbumes fundamentales de la discografía de Pink Floyd: The Dark Side of the Moon y Wish You Were Here. Ambas obras, reconocidas por su riqueza musical y su dimensión conceptual, serán el eje de una puesta diseñada para envolver al espectador a través del sonido y las imágenes.
Uno de los rasgos distintivos será la disposición del escenario en el centro de la sala. Esta configuración permitirá que el público observe a los artistas desde distintos ángulos, sin depender de una única perspectiva frontal.
Según explicó Álvarez, la idea de Echoes in the Round, combina la referencia a una de las composiciones emblemáticas de la banda británica con un formato escénico circular que busca integrar a los asistentes en la experiencia.
La propuesta se apoya en una interpretación en vivo, y en un despliegue audiovisual especialmente diseñado para el lugar. El objetivo será recuperar la atmósfera y la profundidad sonora características del universo de Pink Floyd, con recursos tecnológicos que amplíen la percepción del espectáculo.
Uno de los principales atractivos de las dos funciones será la participación de la cantante y actriz estadounidense, reconocida como corista histórica de Pink Floyd. La artista acompañó a la banda en grabaciones y giras internacionales, entre ellas la etapa vinculada a The Division Bell y al espectáculo registrado en Pulse.
Su presencia aportará un vínculo directo con el legado musical que inspira la propuesta. Durga McBroom, compartirá escenario con una formación de más de once músicos en una performance de aproximadamente 80 minutos por función.
“Empecé contacto con Durga hace más de diez años y hace cinco tuve más aproximación a través de su hermana. Te diría que es la tercera oportunidad que tengo para concretar, y se logró finalmente con un esfuerzo importante gracias a las firmas que nos acompañan en el evento. Las empresas apuestan a este proyecto, y seguramente se van a incrementar más fechas. Para mí es un hito como productor, me siento muy contento de haber logrado este objetivo, y por todas las cosas buenas que van a venir por delante”, manifestó.
La incorporación de la corista constituye uno de los elementos centrales de esta edición, que busca ofrecer una interpretación en vivo con una identidad propia, más allá del homenaje convencional.
La dimensión audiovisual tendrá un papel protagónico. A+V Tech participará como socio estratégico y coproductor, con equipamiento técnico de estándar internacional para desarrollar una puesta que combinará proyecciones de video mapping, efectos lumínicos, láseres y sonido envolvente.
La arquitectura del Palacio de la Reconquista, funcionará como parte del lenguaje visual del espectáculo. La propuesta buscará establecer un diálogo entre los rasgos clásicos del edificio y los recursos tecnológicos contemporáneos, transformando sus espacios en un entorno escénico integrado.
En este formato, la experiencia no dependerá únicamente de lo que suceda sobre el escenario: la iluminación, las imágenes y la espacialidad sonora tendrán la función de acompañar la música y ampliar su impacto. La intención de la producción es que cada elemento contribuya a una experiencia integral, en la que el espacio físico y el repertorio musical formen parte de una misma propuesta artística.
Shine On también incorporará un menú muy exquisito para quienes busquen una experiencia que combine espectáculo y cocina de autor. La propuesta gastronómica, estará a cargo de The Catering Company, e incluirá un menú de tres pasos, con opciones vegetarianas y aptas para personas celíacas. El componente culinario se integrará al concepto general del evento, que busca diferenciarse de un recital tradicional mediante una combinación de música, patrimonio, tecnología y hospitalidad.
Gastón Álvarez, es muy cuidadoso en los detalles y el objetivo es preservar parte del factor sorpresa y permitir que los asistentes descubran la propuesta durante la experiencia. “La idea es darle al público algo más exclusivo porque la circunstancia y la presencia de Durga y el palacio lo ameritan. Será una gala solo para 250 personas por función donde se van a sentir cómodas en sus sillones, con sus mesas, serán atendidos con un menú de tres pasos, habrá opciones para vegetarianos y personas celíacas, bebidas con y sin alcohol. Este evento está todo articulado para que la experiencia sea completa, multisectorial y de primer nivel. Todo tendrá concordancia con la música para que nada interrumpa nada de lo musical, lo gastronómico y viceversa”, remarcó.
La historia de Shine On comenzó entre 2015 y 2016 en el Planetario de la Ciudad de Buenos Aires, donde el proyecto realizó 26 funciones dedicadas a la música de Pink Floyd, con una respuesta que impulsó su desarrollo posterior.
Una década después, la experiencia volvió a encontrar en el formato inmersivo un espacio para crecer. La propuesta en el domo central del Parque de la Innovación, retomó aquella búsqueda de integrar música e imágenes en un entorno envolvente.
Con dos fechas previstas para noviembre de 2026, Shine On apuesta a convocar tanto a los seguidores de Pink Floyd como a quienes buscan propuestas culturales que combinen espectáculo, innovación y escenarios fuera de lo habitual.
El Palacio de la Reconquista constituye un escenario singular para propuestas que vinculan cultura y arquitectura. Su impronta histórica ofrece un contraste con las tecnologías audiovisuales contemporáneas que formarán parte de Echoes in the Round. Para esta edición de Shine On, el edificio no será solamente el marco físico del espectáculo: su arquitectura tendrá un papel central en la experiencia, al integrarse con las proyecciones, la iluminación y el diseño escénico. “La idea es que todos juntos disfrutemos la experiencia sensorial de lo musical, lo visual, lo auditivo, olfativo y gustativo”, concluyó.
¿Quién es Durga McBroom?
Su vínculo con Pink Floyd comenzó en 1987, cuando se incorporó como corista a la gira de A Momentary Lapse of Reason, y continuó durante años en algunas de las presentaciones más importantes de la formación británica. Participó en la gira europea de 1989, en el histórico concierto de Knebworth de 1990 y en el tour de The Division Bell en 1994, etapa que consolidó su presencia dentro del universo sonoro de la banda.
Su voz también quedó registrada en álbumes en vivo emblemáticos como: Delicate Sound of Thunder y Pulse, además de formar parte de trabajos de estudio como The Division Bell y The Endless River, publicado en 2014.
Por otro lado, desarrolló su propia carrera musical y formó parte de Blue Pearl, dúo que alcanzó notoriedad a comienzos de los años noventa con el tema Naked in the Rain. Su participación en Shine On representa una oportunidad para reencontrarse en directo con parte del repertorio que marcó su trayectoria y acercar al público porteño a una artista que formó parte de distintas etapas de la historia musical de Pink Floyd.
Fuente Nota al Pie


