Rusia lanzó este lunes un ataque masivo contra la capital ucraniana, Kiev, y su región adyacente, en respuesta al realizado por los ucranianos el domingo contra la segunda ciudad rusa, San Petersburgo. Según el Ministerio de Defensa ruso, el bombardeo tuvo como objetivo empresas de la industria militar, almacenes de misiles de crucero y drones, y también centros de datos en la capital del país vecino y sus alrededores. Zelenski se quejó de que no hubo aviso del ataque de «nuestros socios». El secretario de Estado de Estados Unidos mandó un mensaje a Zelenski: «debe centrarse en poner fin a la guerra»
El Ejército ruso lanzó este lunes un ataque masivo contra la capital ucraniana, Kiev, y su región adyacente, en respuesta al realizado por los ucranianos el domingo contra la segunda ciudad rusa, San Petersburgo. Según el Ministerio de Defensa ruso, el bombardeo tuvo como objetivo empresas de la industria militar, almacenes de misiles de crucero y drones, y también centros de datos en la capital del país vecino y sus alrededores.
«Se produjo un nuevo ataque de misiles balísticos rusos en varias tandas durante la noche y, de nuevo, no hubo ningún aviso previo de nuestros socios», señaló el mandatario ucraniano, Volodimir Zelenski, en X, donde indicó que los rusos lanzaron 16 misiles balísticos contra Kiev y su región.
Kiev es objeto desde hace casi un mes de ataques diarios por parte de la aviación enemiga, que buscaría obligar al presidente ucraniano, Volodimir Zelenski, a capitular. Y el Ejército ucraniano es, en muchos de los ataques rusos con misiles, totalmente vulnerable a las capacidades balísticas del enemigo por el déficit que sufre en misiles antibalísticos.
La semana pasada, Kiev afirmó que Estados Unidos no le había advertido de ataques similares, de modo que la gente no tuvo tiempo para ponerse a cubierto. Es la tercera vez que esto sucede en el plazo de una semana, según dijo en una intervención en televisión el portavoz de la Fuerza Aérea ucraniana Yuri Ignat.
Ignat explicó que, al igual que ocurrió en las dos ocasiones anteriores, Ucrania no recibió el aviso habitual en la primera ronda de misiles balísticos lanzada por las fuerzas rusas anoche. Aunque el Ejército ucraniano sí fue notificado en la segunda ronda de misiles, disparada por los rusos durante la madrugada.
El jefe de la diplomacia estadounidense, Marco Rubio, negó enseguida que se hubiera producido una interrupción en el intercambio de información de inteligencia con Ucrania: «No ha habido ninguna pausa», declaró Rubio a periodistas durante una visita a Samarcanda, en Uzbekistán. Pero estimó que Zelenski «debe centrarse (…) en poner fin a la guerra».
(DW)
