Diversos países desde Europa hasta China e India, se enfrentan ahora a nuevos aranceles del 10 % al 12,5 % aplicados a los productos enviados a Estados Unidos. El gobierno de Trump ha argumentado que los productos de los países afectados fueron logrados con trabajos forzosos, es decir en condiciones laborales indignas y que las naciones que toleran estas prácticas laborales compiten de manera desleal frente a la industria estadounidense. Los nuevos aranceles, anunciados el jueves, entraron en vigor este viernes por la mañana.
Protestas
La Unión Europea cuestionó la nueva medida. Su alta representante para Asuntos Exteriores, Kaja Kallas, lo calificó de “sorpresa negativa” y rechazó las acusaciones de trabajo forzoso por infundadas.
Suiza también se opuso a las acusaciones, mientras que Noruega afirmó que no tiene previsto tomar represalias imponiendo aranceles a los productos estadounidenses.
En un comunicado emitido el jueves, Brasil rechazó el arancel del 12.5 % sobre sus productos y reiteró su llamado a la reciprocidad. En un video publicado en redes sociales, el ministro de Economía de México afirmó: “No vemos ningún cambio en el arancel efectivo que México paga actualmente”.
Australia, sujeta a un arancel del 12,5 %, también manifestó su oposición a los nuevos aranceles.
De América Latina y el Caribe, Estados Unidos impondrá aranceles del 10 % a siete países: Argentina, Ecuador, El Salvador, Guatemala, Honduras, México y Trinidad y Tobago. Según la USTR, esas naciones hicieron algunos compromisos o tomaron algunas acciones para erradicar la producción de bienes derivados del trabajo forzado, sin hasta ahora haber tenido los resultados esperados por Estados Unidos.
En tanto, otros 11 países de la región recibirán aranceles del 12,5 %: Bahamas, Brasil, Chile, Colombia, Costa Rica, Guyana, Nicaragua, Perú, República Dominicacana, Uruguay y Venezuela.
