Un gran show en Diputados con Adorni, Milei y opositores: del otro lado la gente


¿Qué se puede decir de la exposición del jefe de Gabinete Manuel Adorni en Diputados? Nada que el ciudadano no sepa o se imagine: por un lado un funcionario diciendo que no cometió ningún delito (de ética no se habla); un presidente insultando a periodistas, un legislador opositor hasta con máquina de pochoclo y ofreciéndole un poco, para amenizar el show, al presidente de la Cámara, Martín Menem, quien había recomendado preparar los pochoclos; una oposición crítica y picante; cruces; un extraordinario operativo de seguridad.

Faltaba, como decía el genial Tato Bores: «vermut con papapas fritas y good show».

Del otro lado de las vallas, en las calles del país, la gente. Esa gente asalariada que la pasa mal, que hace malabares para llegar a fin de mes, o realiza las más sofisticadas piruetas para no cerrar sus comercios; la que hace cola para conseguir un trabajo (cuando aparece) mal pago.

Del otro lado de las vallas, en las calles argentinas, una industria cabizbaja, docentes con salarios indignos, jubilados lamiendo el polvo de la lona, desocupados, subocupados, pobres, un mercado interno desmayado y… siguen las escenas.

¿Qué se puede decir de la exposición del jefe de Gabinete Manuel Adorni en Diputados? Pues nada, nada que una reflexión desapasionada no sepa. De un lado los que ganan al menos 8 palos, o más, por mes y se pelean y del otro los que se desloman de verdad (y no en Nueva York) por chaucha y palito. Fin