Islamabad está este martes 21 de abril con cierre total y máxima seguridad, con la infraestructura logística lista para una decisión de último minuto de Irán sobre su incierta participación en el diálogo con Estados Unidos. Mientras, el alto el fuego encara sus últimas 24 horas.
La «Zona Roja», el enclave de máxima seguridad que alberga embajadas y sedes gubernamentales, permanece sellada al tráfico, con las escuelas cerradas y el transporte público suspendido. El hotel Serena, sede de la primera ronda de conversaciones el pasado 11 de abril, se encuentra totalmente desalojado y bajo custodia militar.
Mientras, el vicepresidente de EE. UU., JD Vance, viaja a Pakistán para las negociaciones con Irán, según un informe de prensa.
Fuentes militares iraníes han dicho que Irán está preparado para responder de manera decisiva a cualquier violación del alto el fuego por parte de Estados Unidos.
Las Fuerzas Armadas iraníes «no permitirán que el presidente mentiroso y delirante de Estados Unidos se aproveche ni construya narrativas falsas sobre la situación en el terreno», especialmente acerca del estrecho de Ormuz, dijeron
