Francia, una de las potencias en cuanto a riqueza de oro, sacó los últimos depósitos que tenía de ese metal precioso en Estados Unidos y los llevó a Europa. La movida coincide con las relaciones deterioradas entre la Unión Europea y Trump.
El Banco Central de Francia, para realizar tal operación, vendió sus reservas de oro depositadas en la Reserva Federal de Estados Unidos en lugar de transportarlo. Al mismo tiempo, compró el equivalente en Europa y además obtuvo una ganancia estimada en cerca de 13.000 millones de euros.
El país de Macrón es una de las potencias en cuanto a reservas de oro. Se cree que tiene al menos 2.400 tonelada de ese metal y es uno de los países con más oro acumulado.
Ahora todo el oro francés está en París y convierte a ese país en autónomo financieramente en un contexto internacional crítico y complicado para las relaciones entre el gobierno de Trump y algunos países europeos.
