Por Marita Galano

No es discusión, es falta de claridad. Aprendé a identificar tus no negociables


Por Marita Galano

A mí me gusta la montaña y a mi marido el mar. ¿Cómo hacemos para ponernos de acuerdo?. Con este simple ejemplo quiero ilustrarte cómo pasamos la mayor parte de nuestros días: “negociando”. Pero la clave no es cómo lo hago; el punto central es saber cuáles son mis “no negociables”.

Compartimos nuestra vida con familiares, amigos, compañeros de trabajo, entre otros, y a diario tenemos que hacer acuerdos. En este sentido, no podemos ser intransigentes y hacer siempre lo que queremos, pero tampoco ceder en aquello que para nosotros es esencial. Esa es la barrera que tenemos que respetar. Parece simple, pero a veces no lo es, porque revisar ese límite requiere dejar de vivir en automático.

Saber cuáles son nuestros “no negociables” va a ayudarnos a conocernos más, a valorarnos y a no discutir tanto ni entrar en conflicto. Porque si para mí es lo mismo el helado de chocolate que el de vainilla, entonces ni lo cuestiono; no gasto energía en eso. Pero sí tengo que cuestionar y poner límites en aquellos valores que para mí son fundamentales.

Por eso hoy hago esta reflexión: para que lo tengas presente y para que, la próxima vez que tengas un desacuerdo con otra persona, antes de generar un conflicto, te preguntes:

¿Este tema es importante para mí?

¿Es un “no negociable” o puedo dejarlo pasar?

Esa respuesta no solo te va a ayudar a vivir con mayor coherencia, sino también a vincularte mejor y, sobre todo, a saber respetarte.