El día que Perón condenó a los Montoneros y habló de infiltrados y mercenarios


El regreso del general Perón al país en el año 1973 y hasta después del golpe del 24 de marzo, fueron tiempos muy difíciles, de violencia, marcados por el terrorismo de la guerrilla condenada absolutamente por el líder del Movimiento Nacional Justicialista. El 1° de Mayo de 1974, en Plaza de Mayo, en un discurso histórico y durísimo, Perón  condenó a Montoneros y otras organizaciones subversivas, a los que llamó «infiltrados» «mercenarios» pagados por poderes extranjeros, «traidores», «estúpidos». Esta situación no puede separarse de todo el contexto histórico.

Parte del discurso:

«Compañeros: Hace hoy veinte años que en este mismo balcón y con un día luminoso como el de hoy, hablé por última vez a los trabajadores argentinos. Fue entonces cuando les recomendé que ajustasen sus organizaciones, porque venían días difíciles. No me equivoqué ni en la apreciación de los días que venían ni en la calidad de la organización sindical, que se mantuvo a través de veinte años, pese a estos estúpidos que gritan. Decía -continuó dicienfo- que a través de estos veinte años, las organizaciones sindicales se han mantenido inconmovibles, y hoy resulta que algunos imberbes pretenden tener más méritos que los que lucharon durante veinte años. Por eso, compañeros, quiero que esta primera reunión del Día del Trabajador sea para rendir homenaje a esas organizaciones y a esos dirigentes sabios y prudentes que han mantenido su fuerza orgánica, y han visto caer a sus dirigentes asesinados, sin que todavía haya tronado el escarmiento». Perón alude al asesinato del líder devla UOM José Ignacio Rucci, perpetrado por la guerrilla

«Nos hemos reunido -añadió- durante nueve años en esta misma plaza, y en esta misma plaza hemos estado todos de acuerdo en la lucha que hemos realizado por las reivindicaciones del pueblo argentino. Ahora resulta que, después de veinte años, hay algunos que todavía no están conformes de todo lo que hemos hecho.

«Esta reunión, en esta plaza, como en los buenos tiempos, debe afirmar la decisión absoluta para que en el futuro cada uno ocupe el lugar que le corresponde en la lucha que, si los malvados no cejan, hemos de iniciar. Compañeros: Deseo que antes de terminar estas palabras lleven a toda la clase trabajadora argentina el agradecimiento del Gobierno por haber sostenido un pacto social que será salvador para la República.

Compañeros: Tras ese agradecimiento y esa gratitud puedo asegurarles que los días venideros serán para la reconstrucción nacional y la liberación de la nación y del pueblo argentino. Repito, compañeros, que serán para la reconstrucción del país. Y en esa tarea está empeñado el Gobierno a fondo. Serán también para la liberación, no solamente del colonialismo que viene azotando a la República a través de tantos años, sino también de estos infiltrados que trabajan adentro, y que traidoramente son más peligrosos que los que trabajan desde afuera, sin contar que la mayoría de ellos son mercenarios al servicio del dinero extranjero». Dicho esto último por la organización subversiva Montoneros.