Aumenta el precio de la carne e impacta en la economía familiar


Medio kilo de carne picada especial, 7.000 pesos en una carnicería que suele tener buenos precios, si se prefiere picada desgrasada el medio kilo 9.000 pesos. Para muchos hogares argentinos comer buena carne es hoy un lujo.

Según el INDEC, el Índice de Precios al Consumidor (IPC) subió 2,9% mensual, esto apelando a viejas fórmulas e inexactas, pero cuando se hace el cálculo por rubros que son de uso diario, la cosa cambia e impacta en los bolsillos de la gente que cada vez tiene menos poder adquisitivo. Uno de estos rubros es carne, entre otros.
En el mes de febrero, los precios de los cortes de carne vacuna registraron aumentos muy por encima del promedio de la inflación. El alza mensual alcanzó un promedio del 7,4%, con picos superiores en algunos cortes, según datos de la Cámara de la Industria y Comercio de Carnes (CICCRA)

El cuadril y la nalga encabezaron las subas con incrementos cercanos al 8%, seguidos por la paleta (8,1%) y la carne picada (7,1%). El asado, por su parte, subió 5,7%. En términos de precios, el kilo de asado se ubicó en torno a los $16.850, mientras que cortes como el cuadril y la nalga ya superan los $19.000 y $20.000, respectivamente.

El aumento en el precio de la carne responde, se ha dicho, a una recomposición de precios tras la caída de la oferta ganadera, afectada por condiciones climáticas adversas en años anteriores. La verdad está en el mostrador de la carnicería a la hora de pagar.