Por Belén Sanagua
La argentina fue protagonista en la Semana de la Moda de Milán. Moschino, una de las casas más irreverentes y conceptuales del calendario internacional, sorprendió con una colección Otoño-Invierno 2026 inspirada en Argentina, diseñada por el creativo argentino Adrián Appiolaza, quien convirtió la pasarela en un verdadero homenaje.
Desde una remera con la imagen pixelada de Evita, hasta un vestido protagonizado por la silueta del Obelisco, pasando por una prenda dedicada a Mafalda con su clásico y contundente “¡¡BASTA!!”, la colección desplegó una narrativa visual potente, cargada de símbolos, memoria y emoción. Una manera lúdica, pero profundamente identitaria, de contar quiénes somos y de dónde venimos a través de la moda.
Fiel al ADN irreverente de Moschino, Appiolaza logró fusionar los códigos históricos de la marca con elementos profundamente argentinos: el fileteado porteño aplicado en vestidos y accesorios, referencias al gaucho clásico, guiños al campo y a la vida rural, y personajes que forman parte del imaginario colectivo nacional. Todo atravesado por el humor, la ironía y el espíritu juguetón que caracterizan a la firma italiana.
“El punto de partida fue mirar a mis raíces argentinas”, explicó el diseñador en una entrevista con Vogue. Así, la colección construye un diálogo entre la herencia italiana de Moschino y la identidad sudamericana, creando piezas que se
Otro de los grandes ejes de la colección fue el fileteado porteño, ese arte ornamental tan característico de Buenos Aires, con sus trazos curvos, colores intensos y detalles minuciosos que históricamente decoraron desde colectivos y camiones hasta carteles, frentes de negocios y letreros urbanos, especialmente en la Capital Federal. Un lenguaje visual que forma parte del paisaje cotidiano porteño y que Appiolaza resignificó en distintos estampados. El resultado: piezas con identidad fuerte, impronta artesanal y un inconfundible espíritu argentino.
Fuente Ohlalá
