(NA) — La tensión por la situación económica y la desregulación del mercado de la yerba mate se coló de manera inesperada en la Fiesta Nacional del Mate, en Paraná. Allí, la conductora del evento, mientras leía carteles, observó uno muy fuerte contra Milei. «¿Lo leo o no lo leo?», preguntó y tras el pedido del público leyó un insulto contra Javier Milei, exponiendo el clima de malestar que atraviesa el sector tras la decisión del Gobierno de eliminar las facultades del Instituto Nacional de la Yerba Mate (INYM).
En la Fiesta, que reunió a una multitud, actuó Lali Espósito quien, como se sabe, también mantiene diferencias con Milei.
Según la Agencia Noticias Argentinas, el incidente ocurrió cuando la periodista y conductora, Sonia Fernández, interactuaba con el público leyendo carteles. De pronto advirtió una pancarta dura contra Milei y tras dudar y preguntar «¿Lo leo o no lo leo?» «¿No me irán a censurar?», y en tanto el público cantaba «que lo lea», leyó la dura pancarta, entre otras y soltó el «Milei…»
La conductora intentó luego descomprimir: «Mirá las cosas que me hacen decir. Ay Dios, se nos descontroló todo».
El episodio que se viralizó en las redes coincide con un escenario de bronca e incertidumbre para los productores yerbateros. El Gobierno avanzó con el Decreto 812, que modificó el marco del INYM y lo dejó sin atribuciones para intervenir en los precios, los volúmenes de producción o la competencia.
Sin «precio sostén»: El organismo, que nació en 2002 tras una crisis histórica, perdió la herramienta para equilibrar la relación entre miles de pequeños productores y las grandes industrias molineras.
Para el Gobierno, impulsado por Federico Sturzenegger, el INYM funcionaba como un instrumento de «cartelización estatal» y buscan reconvertirlo en un ente de certificación de calidad.
Bronca en los productores
La medida generó fuerte rechazo en Misiones. Jonás Peterson, de la Asociación Civil de Productores Yerbateros del Norte, advirtió que la normativa «elimina por completo el capítulo de fijación de precios» y prohíbe generar calendarios de cosecha para evitar la sobreproducción.
«A la larga nos va a ocasionar un daño enorme», alertó el dirigente, temiendo un regreso a la crisis de los años 90, donde la sobreoferta licuó los márgenes de ganancia de los colonos. Por su parte, el gobierno provincial de Hugo Passalacqua intenta hacer equilibrio: advirtió sobre los riesgos de una «mayor concentración» económica, pero evitó escalar el conflicto político con la Casa Rosada.
(Noticias Argentinas)
