Los trabajadores del frigorífico Euro, en la ciudad santafesina de Villa Gobernador Gálvez, se quedaron sin trabajo en el mes de octubre del año pasado, en razón del cierre de la planta. Ahora, los 150 trabajadores y sus familias, llevan adelante diversos emprendimientos en la planta para sobrevivir, desde lavado de autos hasta venta de roscas y choripanes.
El diario La Capital de Rosario en una nota sobre la realidad que atraviesan estas familias, informó que a estos trabajadores se les debe el sueldo desde el mes de octubre y que en la planta industrial están viviendo unas 13 familias, pero llegaron a ser 15. “A muchos compañeros que alquilaban le dijeron que se tenían que ir y fueron al frigorífico”, dijo un delegado.
La situación desesperante que afrontan, hace que recurran a elementales medios de subsistencia, tales como ventas solidarias de choripanes rosquitas, tortas fritas, pastelitos y torta asada elaborados por los trabajadores y sus esposas. Además, han recurrido al trabajo de lavado de vehículos como precaria fuente de recursos.
Estas familias no pierden la esperanza de que el frigorífico pueda ser reactivado. En ese sentido, se informó que unos empresarios interesados visitaron la planta y podría haber novedades en ese aspecto.
Una triste postal de la crisis que deben atravesar muchas familias en el marco de una situación económica que afecta a comercios, pymes y en consecuencia a muchos trabajadores.
