Por Ivana Rugini

Viajar en avión, barco, tren o auto


Por Ivana Rugini

Al programar las vacaciones, no todos tienen en cuenta que el corte de la rutina, el descanso y el despeje pueden potenciarse, no solo al elegir a consciencia el lugar, la estación del año en la que vamos a ir, qué energía emana de ese sitio, cuál es su historia, su fauna, su flora; también es importante observar qué aspecto de nosotros estamos precisando sanar y equilibrar porque el medio de transporte que utilicemos para llegar hasta allí ya dará comienzo a la transformación y evolución interior.

Viajar en avión nos permitirá trabajar los pensamientos, nuestras creencias y patrones mentales que nos atascan y obstaculizan el avance. El vuelo representa la elevación, el “ver desde arriba” y tomar distancia de lo cotidiano saliendo de lo micro para contemplar lo macro.

Para el chamanismo, el elemento Aire está representado por la actividad mental, por lo tanto, movernos entre las nubes nos va a invitar a identificar esos pensamientos limitantes, esas decisiones que creemos imposibles, esas estructuras mentales rígidas que al tomar consciencia de que estamos trasladándonos por arriba de todo y de todos, los problemas toman otra dimensión, otra proporción; ayudándonos a priorizar lo que es trascendental para nosotros basándonos en que lo que parecía imposible (como volar), no lo es.

Viajar en barco nos llevará a conocer, identificar, procesar y sanar nuestras emociones más profundas. Desde la sabiduría de la naturaleza, los sentimientos y emociones están representados por el Agua, con lo cual, navegar y dejarnos llevar por la cadencia del oleaje facilitará conectarnos con el dolor emocional acumulado para que el fluir del río, del mar, del lago o la laguna se lleve lo que ya estamos listos para soltar.

El tren o el auto nos van a invitar a mirar de cerca lo mundano, lo habitual y cotidiano, lo más terrenal; o sea, vamos a registrar cómo es nuestra vida, qué es lo que hacemos, en qué invertimos nuestro día y nuestra energía.

Trasladarnos por Tierra nos va a animar a trabajar nuestro orden interior y la resolución de cuestiones concretas: poner foco en la organización, en llevar a cabo lo postergado, en la toma de decisiones prácticas y en consolidar los hábitos que necesitamos para mejorar el hoy.

Ahora sí, con estos datos, les deseo unas felices, transformadoras y sanadoras vacaciones.

Fuente foto smbito.com