(NA) — La proximidad del inicio del ciclo lectivo puso de manifiesto una profunda distorsión en los valores de la canasta escolar, donde los comerciantes del rubro advierten que los precios de los artículos de librería no acompañaron el ritmo de otros sectores de la economía. Han bajado de precio en michos casos
En una contundente comparación respecto a la competitividad del sector, el referente de la Cámara de Librerías y Papelerías de la Argentina (CAPLA) Daniel Iglesias López, sostuvo que, mientras los costos de servicios y mantenimiento se disparan, los útiles escolares quedaron rezagados, ofreciendo opciones que hoy resultan ínfimas frente a otros consumos básicos.
“Un lápiz negro cuesta 300 pesos; yo para tomarme un café te voy a vender 40 lápices negros”, señaló Iglesias López en diálogo con Splendid AM 990, al afirmar que un producto que puede durar meses en la cartuchera de un alumno hoy equivale a una fracción mínima de una merienda al paso.
“El segundo semestre hubo deflación en muchos productos; pinturitas que costaban 4000 pesos pasaron a valer 1800”, explicó el dueño de la librería Tesis, quien atribuyó este fenómeno a la fuerte competencia y a ajustes en las expectativas del mercado mayorista.
Esta tendencia, si bien es una “muy buena noticia” para el consumidor, representa un desafío de sostenibilidad para el comercio tradicional, que debe absorber aumentos en sueldos y tarifas con precios de venta estancados o en baja.
“Las nuevas tecnologías hacen que otros productos realmente dejen de venderse; se imprime menos, se vende menos papel”, indicó Iglesias López, a la vez que citó proyecciones de una reducción de más de un millón de alumnos para el año 2030.
Ante este panorama, el librero reivindicó la importancia de la compra presencial y el asesoramiento profesional: “Si vos querés hacer una compra óptima, podés gastar muy poco dinero; el consejo es venir con tiempo para poder elegir y comparar”.
Sin pretender obviar el hecho de que muchos comercios y pymes pasan un mal momento, no puede descuidarse tampoco que en Argentina muchos formadores de precios, de diversos rubros, se han abusado históricamente.
