Por Laura de Grado Alonso
En 2023, la arquitecta Yolanda Cerezo y un grupo de mujeres supervivientes de cáncer se conocieron en un reto deportivo para el que fueron seleccionadas, y lo que comenzó como un encuentro fortuito se transformó en una comunidad de mujeres unidas por su pasión por la montaña. Así nació Montañas de Vida, una iniciativa que acaba de celebrar su primer aniversario acompañando a mujeres en tratamiento oncológico a través de actividades en la naturaleza y promoviendo el ejercicio físico como herramienta terapéutica.
«La montaña ha sido una parte muy importante en nuestro proceso durante el cáncer y también en nuestra recuperación. Ha sido una terapia que pensamos que sería valiosa para compartir con otras mujeres», recuerda durante una entrevista con Efeminista Yolanda Cerezo, presidenta y una de las siete fundadoras de la organización, junto a Maite, Sonia, Kica, María, Anna y Laura.
El objetivo principal de este grupo, explica Cerezo, es «poner en valor la importancia del ejercicio físico en la naturaleza, tanto durante el tratamiento de cáncer como en la fase de recuperación».
También han logrado construir una red de apoyo para mujeres con cáncer y una comunidad de unas cien personas, enfocándose no solo en el ejercicio físico, sino en la conexión con la naturaleza y el fortalecimiento de lazos emocionales.
En las doce salidas a la montaña que han realizad0 hasta ahora, las participantes han recorrido las rutas más emblemáticas de la Sierra de Guadarrama y han explorado zonas como Valencia o Teruel, gracias a la colaboración de compañeras locales que han ayudado a organizar las actividades en esas regiones.
Cada salida se planifica cuidadosamente, con un grupo de voluntarias que exploran previamente las rutas para garantizar que sean accesibles, pero desafiantes. Los encuentros se organizan de forma más personal y menos masificada, dando prioridad a la seguridad y el bienestar emocional de las participantes, que pueden ir acompañadas de familiares, amistades o parejas.
Una de las socias, Ángeles Valbuena, relata cómo su experiencia con Montañas de Vida le permitió superar una de las etapas más duras de su vida: «Cuando terminé el tratamiento estaba bastante hecha polvo, con el ánimo por los suelos, físicamente, mentalmente y emocionalmente muy hecha polvo. Y gracias a ellas conseguí encontrar un faro en el horizonte.»
«Es fantástico conocer mujeres que han pasado por algo similar a lo tuyo y ver que siguen ahí, que pueden subir montañas, que tienen una vida súper activa», explica esta ingeniera industrial que destaca «la red de apoyo que se teje en torno a este proyecto» como un elemento clave.
Ella se unió al grupo gracias a una amiga en común, como muchas de las participantes, y comenzó a formar parte de la iniciativa casi desde sus inicios, en enero de 2024.
Se estima que este 2025 se diagnosticarán casi 300.000 casos de cáncer en España, un aumento leve del 3,3 % en comparación con el año anterior, según el informe Las cifras del cáncer en España 2025, realizado por la Sociedad Española de Oncología Médica (SEOM) y la Red Española de Registros de Cáncer (REDECAN).
Ante estas cifras, la SEOM pone en valor el ejercicio físico durante todas las etapas del cáncer, desde la prevención, hasta el tratamiento o la supervivencia. Y apunta a que la actividad física puede reducir hasta un 30 % el riesgo de tumores de mama, colon, vejiga, endometrio, esófago y estómago, así como casi el 20 % de la mortalidad específica por cáncer.
Además, asegura que practicar ejercicio de manera regular no solo mejora la calidad de vida de los pacientes, sino que también ayuda a mitigar los efectos secundarios de los tratamientos.
Y defiende que «estar en la naturaleza en contacto con otras personas es un chute de energía, de serotonina y de endorfina que ayuda muchísimo a sobrellevar los efectos secundarios de los tratamientos».
Además de las actividades, Montañas de Vida tiene un fuerte componente de investigación. En colaboración con la investigadora Cristina González Castro, han realizado estudios sobre el impacto del senderismo en las mujeres con cáncer y sus efectos en el bienestar psicosocial.
«Este año queremos profundizar en la investigación porque sabemos que lo que hacemos tiene un impacto real en la vida de las mujeres. Y es fundamental que los beneficios del ejercicio físico en la montaña sean más conocidos y valorados”, afirma Cerezo.
El futuro de Montañas de Vida
A medida que el proyecto crece, también lo hace la necesidad de recursos para mantener la actividad y financiar investigaciones futuras. Aunque el proyecto se sostiene principalmente por las cuotas simbólicas de las participantes y eventos como exposiciones fotográficas, el equipo de Montañas de Vida está buscando patrocinio para poder continuar desarrollando las actividades y ampliar las investigaciones sobre los efectos del ejercicio físico en la recuperación oncológica.
Mientras habla, hace una pausa para recordar que, a menudo, el proceso oncológico se complica aún más cuando faltan recursos económicos, y enfatiza que su misión también es llegar a esas mujeres.
El proyecto ha recibido ya el apoyo de figuras como el alpinista Carlos Soria, quien ha apadrinado la iniciativa, un respaldo que les motiva a seguir avanzando y a soñar con nuevos horizontes. «Ojalá podamos un día hacer actividades a nivel internacional, y llegar hasta los Alpes», comenta Cerezo.
