Plumas femeninas

«Midrosis», una novela de ciencia ficción de Dalila Capeletti


Midrosis es una novela de ciencia ficción que narra la historia de Lucía, una mujer como todas, pero con una singularidad: en su piel nacen escamas. EQC Mujer dialogó con su autora, Dalila Capeletti, para conocer más de la obra.

Le preguntamos que la inspiró a escribirlo y nos respondió: «El mundo acuático es fascinante. Es un universo donde todo está por descubrirse, donde hay cosas que no sabemos que existen y la posibilidad de imaginar lo inimaginable, de hacerlo posible, me apasionó. Investigué mucho sobre peces: su estructura morfológica, cómo funciona su organismo, cómo conviven con el ambiente. También, tuve que incursionar en lo relativo al agua, por ejemplo, a cuántos grados bajo cero era capaz de existir la vida en el mar, la diferencia de biomas entre el agua dulce y salada, la presión hidrostática que a tanta profundidad puede hacer explotar los cuerpos. Encontré un montón de noticias sobre peces extrañísimos que aparecen en el fondo del mar y todo eso fue alimentando la ficción. La crisis ambiental es uno de los grandes temas que atraviesa la novela y es una preocupación que me interpela. La epidermicosis es una enfermedad cuyo nombre creé para esta historia pero no está muy lejos de enfermedades reales que acontecen día a día y que pueden ser,como en la novela, el preludio de una epidemia futura. La gran inundación de Puentes es catastrófica aunque no definitiva. Me pregunto ¿qué tan lejos estamos de eso? Lucía somos todas y encontré en sus ojos una nueva forma de ver el mundo y de enfrentarlo. La violencia con que es tratada, los abusos sufridos en la infancia y adolescencia, el fallecimiento de su madre, la desidia paterna y el aislamiento de su círculo de confianza, ponen en escena un mundo femenino construido a partir de los mandatos y la opresión ejercida por la masculinidad, pero también, anima la esperanza y la necesidad de una salida, una metamorfosis que solo puede ser colectiva. Cuando más profundizaba en los pensamientos y emociones de Lucía descubría en ella algo magnífico que es la capacidad que tiene para reinventarse. Para salir de los lugares más oscuros y volver a nacer. En los momentos más devastadores la protagonista siempre ha encontrado la manera de salir adelante y, en definitiva, eso es lo maravilloso que tiene vivir.

Breve reseña: «En el recorrido de sus vivencias, descubrimos que esta transformación no es solo física, sino también un proceso de construcción de su propia subjetividad. Lucía es internada en un laboratorio para encontrar el remedio contra la epidermicosis, una enfermedad terminal que azota la ciudad de Puentes. Intervenciones quirúrgicas, tratamientos contra el dolor, experimentos invasivos y un acompañamiento profesional que antes que cuidarla, la enferma más. Los cambios en Lucía son el atlas y la brújula para la reconstrucción de una vida que se aleja de lo humano y abraza —no sin resistencias, no sin dolor, no sin el deseo de que las cosas fueran de otra manera— una nueva identidad para trascender el mundo sin el peso de las heridas abiertas. Sus días transcurren dentro de un Acuario, pero su mirada, el horizonte último donde acaba todo, está puesto en la profundidad del mar. Que entre esa gente poderosa que la rodea, existan quiénes se encarguen de su cuidado, será la fuerza precisa para lograr un acuerdo, un nuevo proyecto, un plan definitivo, que finalmente la enfrente con el feroz y valiente deseo de ser una hidris habitando la hondura abisal. Porque ¿qué es el cuerpo sino un mapa? ¿Qué sería de esas marcas constitutivas sin la capacidad de sanar? ¿A dónde va todo el ardor que se calla? ¿Cuánta vida se pierde —o se gana— cuando el silencio se apaga y la única salida es curar? Como dice Pinkola Estés: una cicatriz es más fuerte que la piel.

Ante la pregunta ¿Qué va a encontrar el lector entre sus páginas? Dalila nos cita una parte del prólogo escrito por Roberto Ávalos que dice: «La narrativa de Dalila se distingue por el ingenio utilizado a través de las distintas maneras de secuenciar las acciones de los capítulos logrando así un entramado que no sé cierra abruptamente, sino que se va relacionando con las demás partes de la novela. Este estilo de narración mantienen al lector o lectora incómodo, pensante y a la expectativa de cualquier suceso. La autora relata hechos que valen por su relevancia en la historia y no por su lírica. Lo metafórico se ve en situaciones particulares que se llenan de significado por la misma historia y la fuerza de la temática abordada. La transformación biológica que se aprecia en la obra constituye una alegoría identitaria que los cuerpos transitan en el devenir de la vida….»