Liderazgo

Estas 6 habilidades son claves para ser un buen líder


Por Verónica Dema

Ser un buen líder requiere ciertas habilidades: ser empático, saber dar feedback, manejar los desacuerdos, comunicar adecuadamente, ser flexible son algunas de las habilidades indispensables que todo aquel que dirija un equipo de trabajo debe desarrollar.

Los expertos de reclutamiento de la empresa en servicios de Recursos Humanos Randstad realizaron un trabajo sobre las 6 habilidades clave que las organizaciones esperan de un buen líder.

Sostienen en el informe que, si bien las habilidades técnicas son una condición necesaria a la hora de cubrir cualquier posición, las habilidades blandas, relacionadas directamente con la capacidad de vincularnos e interactuar efectivamente con jefes, colegas y colaboradores, están tomando cada vez mayor relevancia, especialmente al momento de cubrir posiciones de liderazgo.

*Comunicar adecuadamente. La habilidad de comunicación es otro de los factores claves a la hora de conducir un equipo de trabajo, especialmente en la actualidad donde –muchas veces- los intercambios laborales se encuentran mediados por la tecnología, a través de herramientas como las videollamadas, el email o el chat. Una comunicación efectiva resulta esencial para poder tener un buen relacionamiento con todo el equipo de trabajo y con el resto de la organización con la cual necesitemos vincularnos. Por eso, tomando en cuenta que el trabajo es cada vez más interdependiente y las organizaciones tienen estructuras más planas y matriciales, así como dotaciones diversas y heterogéneas, las habilidades de comunicación son críticas para trabajar en equipo y en forma colaborativa. Tener capacidad comunicativa implica saber escuchar, ser honesto, abierto, empático y respetuoso con el otro y supone la capacidad de observar, comprender y relacionar ideas y poder expresarlas de manera clara y ordenada.

*Ser flexible. En un entorno caracterizado por los cambios permanentes, las empresas necesitan líderes que puedan acomodarse a distintas situaciones que les presenta el contexto en el que deben desenvolverse. Se espera que los mandos medios puedan adaptarse a los cambios en las tareas y proyectos vinculados a su rol de trabajo, que sean flexibles y a la vez tengan el aplomo para afrontar con éxito cualquier desafío que se les presente. La flexibilidad también se relaciona con la capacidad de integrarse de manera armónica en equipos de trabajo diversos, intergeneracionales y multiculturales, así como también supone la capacidad de adquirir nuevos conocimientos y de actualizarse permanentemente.

*Aprender a aprender. En un contexto donde el cambio se ha instalado como la única constante y la tecnología acorta radicalmente la vida útil de los conocimientos y habilidades laborales, la capacidad de aprender a aprender constantemente, lo que se conoce comúnmente como “learnability”, es un activo muy importante que las personas deben desarrollar. Además, es importante tener en cuenta que el aprendizaje no se da solamente a través de espacios formales de capacitación. Un buen líder es quien aprende de las personas que lo rodean, es quien está abierto a aprender de aquellos a quienes está guiando, ya que siempre tendrán una perspectiva diferente y podrán ver las situaciones desde un nuevo ángulo, nutriendo nuestra mirada.

Fuente: OHLALÁ (somosohlala.com)

Foto portada Getty