El aprendizaje y el desarrollo en la primera infancia requieren de un adulto consciente para modificar, intervenir o limitar dichos procesos.
La calidad de las interacciones del niño con los adultos, con sus pares y con los objetos de su entorno, son los que determinarán su progreso y su actuar en la vida cotidiana.
Es preciso esclarecer que los niños en esta etapa juegan , corren , escalan , y empiezan a aprender los números y las letras en forma paulatina, cada uno en su propio ritmo y tiempo.
El desarrollo y aprendizaje en la primera infancia es el resultado de la integración de capacidades previas que permiten a los niños y las niñas acceder a nuevos “ hacerse y saberes” y movilizarse hacia formas más complejas de pensamiento e interacción del mundo. Es necesario recuperar para los niños y las niñas desde el nacimiento a los seis años LA COTIDIANIDAD.
Los estudios indican y demuestran que las oportunidades de aprendizaje temprano y la educación inicial son esenciales para el desarrollo y capacidad de prosperar en cada uno de los niños.
La educación inicial fomenta el aprendizaje de datos elementales del accionar de los niños, asimismo se aprende a incorporar valores que lo llevan a lograr ser mejor personas a lo largo de su vida.
La primera infancia importa y mucho , por eso una alimentación adecuada, los estímulos y la atención son esenciales para el desarrollo del cerebro del bebé en sus primeros meses de vida . Ya lo afirma Piaget al sostener que en la primera infancia el bebé aprende acerca de sí mismo y de su mundo a través de su actividad sensorial y motora en desarrollo.
Para terminar es preciso tener presente que LA PRIMERA INFANCIA OFRECE LA OPORTUNIDAD DECISIVA PARA CONFIGURAR LA TRAYECTORIA DEL DESARROLLO INTEGRAL DE NIÑOS Y NIÑAS Y SENTAR LAS BASES SU FUTURO.
Por Marisa Plano .
Lic. en Ciencias de la Educación.
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