HBO presentó en Cannes el documental Faye que hace un retrato complejo de una de las grandes estrellas de cine del siglo XX.
Dorothy Faye Dunaway nació en Bascom, Florida, hija de John, un joven mozo de labranza. A pesar de ser tiempos difíciles, Dunaway recuerda con cariño su infancia a pesar de la constante ausencia de su padre, un alcohólico y mujeriego que no se ocupó demasiado de su familia.
Inició su carrera a comienzos de los años sesenta en Broadway y debutó en el cine con la película El suceso, de 1967, protagonizada por Anthony Quinn. Ese mismo año también trabajó en La noche deseada, de Otto Preminger, con un elenco encabezado por Michael Caine y Jane Fonda.
En el documental Faye, la actriz confiesa que le ha sido diagnosticada bipolaridad, problema que justifica, al menos en parte, los problemas que ha dado a lo largo de su carrera. Según contó la actriz en Cannes, le han recetado ciertos medicamentos que le ayudan: “Soy más tranquila, pero a lo largo de mi carrera, la gente sabe que hubo momentos difíciles“.
Durante la década de los años 70 se consagró como actriz y se codeó con los principales actores del momento en películas hoy consideradas magistrales. Es el caso de Pequeño gran hombre, con Dustin Hoffman; Chinatown, con Jack Nicholson y John Huston, por la que obtuvo su segunda nominación al Óscar; El coloso en llamas, con Paul Newman y Steve McQueen; y Three Days of the Condor, con Robert Redford.
Su interpretación de Bonnie Parker en la cinta Bonnie y Clyde la llevó a la fama y le valió su primera candidatura al Óscar, premio que finalmente no ganó. Compartió protagonismo con Warren Beatty interpretando a la pareja de villanos estadounidenses, Bonnie Parker y Clyde Barrow, que recorrieron el Medio Oeste, Oeste y Sur de Estados Unidos dejando tras de sí un rastro de muertes y delitos, llevando de cabeza a la policía.
Las habladurías sobre la naturaleza errática de Dunaway sobrevuelan Hollywood desde hace décadas. Bette Davis aseguró en una ocasión que Faye era “la estrella más imposible con la que he trabajado”. También se recuerda en el documental la tensa relación entre la actriz y el director Roman Polanski durante el rodaje de Chinatown. De esta grabación ha surgido el rumor de que la actriz llegó a orinar en un vaso y a lanzárselo a Polanski porque no le permitió ir al baño, aunque Dunaway siempre lo ha negado.
Faye Dunaway ha confesado que el gran amor de su vida siempre fue Marcello Mastroianni. Se conocieron rodando Amantes, de Vittorio de Sica, y comenzaron una relación que duraría dos años, a pesar de que él estaba casado.
Ganaría su único Oscar gracias a la película Network, un mundo implacable (1976), con William Holden, Peter Finch y Robert Duvall. Además de este galardón, también obtuvo el primer Globo de Oro de su carrera.
Faye siempre quiso ser madre, pero la presión por no perder su status en Hollywood le hizo dejarlo para el último momento. Cuando quiso tenerlo ya no pudo, por lo que decidió adoptar a su hijo Liam con menos de una semana de vida.
Fuente: zeleb.es
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