El 21 de marzo se conmemora por la ONU como el Día Mundial del Síndrome de Down para simbolizar la trisomia del par 21 , alteración cromosómica que da origen al síndrome. La intención de tener presente este día fue dispuesta con la finalidad de generar conciencia en la sociedad y enfatizar la inclusión social.
Es importante destacar que vivimos como diversidad funcional por eso debemos dar a luz los valores de respeto, tolerancia, aceptación y amor a toda persona ya que estas acciones contribuyen a mejorar la calidad de vida no solo de las personas con discapacidad sino también de sus familias.
Las personas con síndrome de Down nos enseñan capacidad de sorpresa ante el milagro de lo cotidiano. Nos enseñan paciencia en un mundo que rinde pleitesía a la velocidad. Nos enseñan constancia en un mundo que premia la superficialidad.
Una estrategia pedagógica para motivar a una persona con síndrome de Down es , además del esfuerzo positivo, crearle expectativas de éxito, es decir, presentar al niño tareas a desempeñar ajustadas a su nivel de desarrollo, que conozca y en las que se desenvuelva bien, para que pueda resolver sin problemas.
Los niños con síndrome de Down también les gusta jugar, hacer deporte y participar en distintas actividades cómo la música o baile. Los niños con discapacidad quieren y merecen ser tratados de la misma manera que desea que lo traten cualquier niño, con respeto, justicia y amistad, por el solo hecho de ser persona.
Discriminar quiere decir dar un trato distinto a las personas que en esencia son iguales y gozan de los mismos derechos, tenegamos presente lo expuesto para lograr la verdadera inclusión social .
