Plumas femeninas

«Atajos poéticos», un poemario de Pamela Vestfrid que ofrece retazos surtidos de versos


Hace unos días salió un nuevo libro de Pamela Vestfrid, titulado «Atajos poéticos», en su contratapa dice: «Atajos poéticos nos ofrece retazos surtidos e inevitables de versos a través de los cuales mirar, sentir, nombrar y comprender la vida…»

Pamela es licenciada y profesora en Comunicación Social, egresada de la Universidad Nacional de La Plata, escritora y autora de dos excelentes libros anteriores «Collage infinito» y «La cofradía de los caracoles». Desde EQC Mujer dialogamos con la autora para conocer un poco más de su nuevo trabajo.

-Apreciamos en tus letras el valor que le das a la palabra y el lugar que las mismas ocupan en tu vida, por ejemplo en uno de tus poemas decís «A veces invito a tomar el té a mis palabras/ les permito habitar mi tiempo/ el de la esperanza y el infortunio. Hablános un poco de esos dos sentimientos que volcas y eternizás en la poesia.

-Mi formación es la comunicación social y me desempeño centralmente como educadora del nivel superior. La palabra oral y escrita me permite pensar, conocer y contagiar a otras personas el deseo de hacerse preguntas y de documentar sus propias experiencias. Me gusta pensarme como una militante de la palabra, no puedo dejar de leer o escribir en mi vida cotidiana. Leer en sentido amplio, un gesto, un meme, un silencio. Y escribir, porque así como tomamos aire, también lo soltamos. Yo tengo mucho recorrido como docente y también como investigadora, producir papers o narrativas docentes estaban presentes como géneros en mi trayectoria profesional. Ahora, descubrí nuevas formas de comunicarme, me expandí hacia la escritura creativa, y en este libro abrazo la poesía, que me permite habilitar otras temáticas: el amor, el desamor, la muerte. Y como ya manifesté en Collage infinito, la vida posee distintos matices, es todo un aprendizaje reconocer eso y comprender que la vida tiene ratitos de euforia y otros de melancolía.

-«Rozar tu corazón» es un poema bellísimo, ¿qué fue lo que te inspiró a escribirlo?

-Atajos poéticos está estructurado en 3 apartados. Ese poema está en el segundo que son todos poemas ligados al amor. Mis ideas sobre el amor van mutando cotidianamente, considero que voy descubriendo distintos tipos de amor, y esa es una gran ventaja de la vida, de crecer, y mirar la realidad con otros ojos. Quise referirme a la idea de querer que quien esté a nuestro lado, nos elija por un sentimiento genuino, que no se encuentre atado por la costumbre, por mandatos u otras cuestiones similares. Que seamos para la otra persona con la cual caminamos juntos, una elección “genuina”.

-Contanos del libro en general, como nació, cuál fue la reacción de la gente al leer los poemas, qué proyectos futuros tenés para seguir regalando estas letras tan sentidas que te invitan a reflexionar.

-El libro es un poemario, comprende 62 poemas, escritos en un lenguaje sencillo y de extensión breve distribuidos en 3 apartados. Me gusta ofrecer pedacitos de mi arte en dosis pequeñas. Yo por ejemplo puedo estar todo un día reflexionando sobre una frase. Lo breve también puede ser profundo y podemos significar algo revelador en palabras sencillas, que sean accesibles para todo tipo de lector, aún para uno sin conocimientos elevados. Atajos poéticos posee además hermosas ilustraciones realizadas por Valentina Nair Zeltner, porque me interesaba ofrecer un producto artístico completo, que tenga algo más que palabras impresas. En el primer apartado trabajo lo que significa la palabra, el escribir, el contar. La poesía como forma de expresión, de conocimiento y como impulso que aleja de la soledad. En el segundo agrupé los poemas que tratan sobre el amor de pareja, la pasión, el deseo, la distancia, la incomunicación, la ausencia, porque los vínculos son dinámicos y se reinventan día a día. El último apartado contiene temáticas variadas: la vida, la muerte, el invierno, la lluvia, siempre desde una escritura simple y desde las cosas pequeñas que permiten acceder al conocimiento, narrado desde el murmullo poético.

Hacer un nuevo libro es un proyecto movilizador, placentero y agotador, todo al mismo tiempo porque lleva mucha energía. Ahora estoy transitando el momento más gratificante echarlo a rodar, compartirlo en medios de comunicación, en ferias y rondas de lectura y organizando diferentes presentaciones. No hay nada más lindo de completar el proceso de escritura, yendo al encuentro de las y los lectores.

Me gusta mucho que las personas que me conocen descubran otras facetas de mi subjetividad, que además de enseñar contenidos de metodología de la investigación o de cultura digital, puedo ofrecer otras facetas más lúdicas y creativas, que son el puntapié para conversar experiencias de vida, que nos conectan con la sensibilidad y que es oportuno visibilizarlas. También, la escritura y los poemas en particular, son una vía para vincularme con otros lectores y autores que no conozco, y así nutrirme de intercambios con otras personas que disfrutan del arte tanto como yo.