Opinión de Marisa Plano

El respeto por la niñez


Los niños y niñas necesitan ser formados en base al respeto, amor, tolerancia y aceptación de su persona tanto en su núcleo familiar,  en su escuela y en la sociedad .

Si afirmamos que la alfabetización es el aspecto central de la educación como total derecho, como recurso para la autonomía personal y como factor de desarrollo social y humano, es necesario que sea para todos y cada uno de los niños.

Si aspiramos a una sociedad democrática, necesitamos de las escuelas, las familias y el estado para transmitir las enseñanzas de vida y formar así buenas personas. Esto implica un proceso paulatino que se logre enseñando habilidades para comunicarse, ser líderes, cuidar el medio ambiente, resolver conflictos, lidiar con las emociones siempre con la prédica del respeto al otro. No olvidemos que la escuela tiene un valor social inconfundible porque en ella se aprende a tratar con las demás personas, a escuchar a los otros o conocerse a si mismo; la importancia de la escuela radica en ser el espacio que brinde todo tipo de herramienta para la vida.

Formar a las personas en los valores, principios éticos y habilidades para desempeñarse en los diferentes ámbitos de la vida social, capacitarlos para convivir con la racionalidad de los nuevos adelantos tecnológicos y logrando que, en sus propios ritmos de aprendizaje ,se apropien del conocimiento es una positiva manera de respetarlos . La función esencial de la educación en el desarrollo continuo de la persona y las sociedades es lograr un servicio de desarrollo humano más armonioso para retroceder la pobreza, exclusión, las incomprensiones y las opresiones, así de esa manera el respeto por la niñez se llevará a la práctica.

A modo de conclusión es bueno tener presente que el respeto que le das a los demás es el que te das a ti mismo.

 

Por Marisa Plano.

Lic. en Ciencias de la Educación.