La alfabetización emocional está dirigida a educar la afectividad, entendida como el conjunto de sentimientos y emociones que determinan el comportamiento de los alumnos y que son el resultado de las percepciones y valoraciones que niños y niñas realizan de las situaciones diarias, tanto escolares, como familiares y sociales, y que no siempre se realizan con objetividad y adecuación. Las situaciones problemáticas interpersonales tienen un elevado componente de conflicto emocional subyacente, lo que hace más necesario tener más en claro trabajar la educación emocional.
Educar la afectividad supone:
- a) Promover los procesos de conocimiento y aceptación personal ( autoestima).
- b) Proporcionar a los alumnos contenidos e informaciones referidas a valores , actitudes y hábitos que mejoren su desarrollo psicológico.
- c) Facilitar ejemplificación de actuaciones correctas ante conflictos interpersonales con componente emocional.
- d) Fomentar sentimientos de competencia, seguridad y de respeto hacia uno mismo.
Está alfabetización pretende enseñar a modular su emocionalidad desarrollando su Inteligencia Emocional teniendo el propósito de aprender a ser personas empáticas con autocontrol emocional; aunque sea difícil y cueste años de escolaridad conseguirlo.
Por Marisa Plano
Lic. en Ciencias de la Educación

