Opinión de Marisa Plano

Educar para transformar y mejorar la sociedad


Una educación transformadora debe orientar a impulsar la innovación que valore las diferencias llevándonos a una educación de todos y para todos, en donde el derecho a la educación no sea solo para algunos pocos .
Es trascendental el trabajo en el aula de explorar las libertades de ser y estar en este mundo , tarea que nos lleva a derribar barreras estructurales, emocionales y sociales, mostrando así a la educación como un derecho y valor humano. Una educación que proyecta los saberes en la aceptación y respeto para todas las personas, sin discriminación por raza, etnia, religión, género, condición económica o singularidades que constituyen el cuerpo físico o psíquico de las personas, esa es la escuela que se manifiesta con perfil inclusivo .
Implementemos metodologías innovadoras para un aprendizaje placentero y enfocado en el principio democrático con enfoques inclusivos que nos conduzcan a la puesta en marcha de lo recién mencionado con el compromiso y la inquietud de querer transformar el mundo a través de la educación que no deja a nadie sin su participación en la escuela.  Sin el respeto a las diferencias no existe inclusión en ningún lugar y como educadores debemos vivenciar la inclusión en cada uno de nuestros alumnos para que ellos se vean aceptados y partícipes del proceso educativo.
Es muy difícil pensar que un país tenga un crecimiento económico sostenido, sin mejoras sustanciales en la calidad educativa ,dado que una educación transformadora debe fomentar el respeto y valoración de la diversidad como fuente de enriquecimiento humano, la conciencia de actuar con empatía y la participación con equidad. Así podremos sostener que orientando a los ciudadanos y ciudadanas  a la construcción de una sociedad más justa equitativa y solidaria damos pasos a la tan menciona y necesaria paz mundial.
Por Marisa Plano.
Lic. en Ciencias de la Educación