El 8 de marzo es un día de lucha por los derechos de las mujeres. Es un día para exigirle a los goibiernos que cambien ciertas normas que hacen que las mujeres sean empleadas de segunda clase percibiendo salarios menores que el de los hombres por el mimso trabajo. Hay que exigir paridad en las empresas, para eliminar la brecha salarial sino las mujeres trabajan gratis dos meses al año cuando se suma la diferencia. También el reclamo es para lograr el respeto dentro de la sociedad, que no se escuche más aquella frase «anda a lavar los platos».
A lo largo de la historia la mujer ha dado muestra de sus capacidades y ha ido ocupando lugares en todos los ámbitos pero la lucha sigue. Además de exccelentes trabajadoras en empresas privadas, cargos ´públicos, sectores de salud, educación y tantos otros lugares, por su condición de procrear tiene la gran tarea de ocuparse de su familia. Su responsabilidad no finaliza con las ocho horas de trabajo sino que contínua en el hogar.
Además de todo lo mencionado el reclamo es por tantas víctimas de violaciones y femicidios que desde hace años no se detiene y que se han incrementado en los últimos tiempos.
Un poco de historia
La fecha se oficializó en 1975, cuando la ONU (Organización de las Naciones Unidas) selló que el 8 de marzo sea el Día Internacional de la Mujer. ¿Pero por qué esta fecha? Si bien las mujeres pelean históricamente por sus derechos, la industrialización del mundo potenció las desigualdades.
En 1857, tuvo lugar en Nueva York una protesta de trabajadoras de la industria textil. En ese lugar eran básicamente costureras que se dedicaban a la confección de las prendas. Pero no sólo ocurría que ganaban mucho menos dinero en relación con los hombres, sino que en general sus salarios eran bajísimos y sus condiciones de trabajo, malas.
Esa protesta, que fue violentamente reprimida por la policía neoyorquina, las obligó a retroceder en la calle pero no en el pensamiento. Por el contrario, a las trabajadoras atacadas se les sumaron otras y eso llevó a que un par de años más tarde se organizaran gremialmente. De tal modo, se fundó el primer sindicato de mujeres.
El empuje progresivo de las mujeres, la aparición en la política internacional de algunas de ellas, y el crecimiento sostenido de la industria, les fue dando cada vez más protagonismo laboral. Pero lo que no cambiaba era la desigualdad. Y eso llevó a que más de medio siglo después de aquella primera protesta, se diera otra muy contundente.
Fue el 8 de marzo de 1908 y ahí se manifestaron nada menos que 15 mil mujeres, también en la ciudad de Nueva York, cuna del pedido por la igualdad de los derechos. En esa protesta, además de pedir mejoras salariales para ella, sumaron a sus reclamos el derecho a votar y elegir a sus gobernantes y que los “patrones” dejen de usar a los niños como trabajadores.

