«Tienes que vestirte como tú quieras, independientemente de tu edad o de tu físico, si a ti te hace feliz vestirte así eso es lo que importa». Así de rotunda es Lorena Pérez, más conocida por los internautas como Lolita Rydell
Es maquilladora y creadora de contenido. Solo tiene 24 años, pero su determinación siempre ha estado ahí, desde la adolescencia, cuando a base de malas experiencias tuvo que forjar esa personalidad arrolladora que la caracteriza.
Lorena se marchó a estudiar a Madrid con 19 años. Sabía que Vigo no era su lugar, por lo que decidió quedarse en la capital para construir su carrera en el mundo del maquillaje, donde ve más oportunidades. Regresa a su ciudad natal cada cierto tiempo para visitar a su familia, pero el recuerdo del acoso escolar que sufrió empaña el paisaje.
Acaba de graduarse en una escuela de maquillaje y le gustaría trabajar próximamente en una tienda de cosméticos para seguir aprendiendo. Ahora compagina ciertos trabajos como make up artist con la gestión de su perfil de Instagram, @lolitarydell, una cuenta dedicada a sus looks y a la filosofía body positive.
Lorena fue víctima del bullying. Cuenta que llamaba mucho la atención por su forma de vestir, aunque ella en aquel momento no se diese cuenta: «Yo sentía que ese era mi estilo». «Para mí la moda es cómo te presentas al mundo; es mi forma de expresarme«, explica Lolita Rydell.
«Lo que más se juzga, incluso más que el cuerpo, es cuando una persona va diferente a los demás porque no está en la norma», explica Lolita Rydell, «O porque piensan mira qué agallas tiene esa persona y yo no«.
El acoso escolar puede afectar de maneras muy distintas a cada víctima; en su caso la hizo más fuerte y reforzó su personalidad. Nunca abandonó esa forma de vestir que tanto la caracterizaba, con capas, estampados y tupés, elementos de una estética pin up que descubrió por aquella época y adoptó como propia. «Mi primer referente fue Lana del Rey. Cuando la vi dije yo quiero ser así«.
En bachillerato algunas amigas la animaron a abrirse un canal de Youtube para compartir su forma de vestir y de maquillarse. «Nadie veía los vídeos pero a mí me hacía muy feliz», confiesa. Uno de sus vídeos donde hablaba del aborto se viralizó y comenzó a ganar seguidores.
A día de hoy explica que sigue en Youtube «por diversión», ya que sus vídeos no tienen tanta repercusión, pero parte de su comunidad de seguidores se ha traslado a Instagram, la red social donde más contenido sube Lolita Rydell. Tiene 34.2000 suscriptores en la primera plataforma, y más de 21.000 en la segunda.
En la biografía de Instagram de Lolita Rydell aparecen dos palabras principales: «content creator» y «body positive». Para quien no conozca los términos, se denomina content creator, como el nombre bien indica, a aquellas personas que se dedican a diseñar y elaborar contenidos para redes sociales. Algunos prefieren esta denominación antes que influencer, pues no se necesita tener una comunidad de seguidores extremadamente grande para ello.
Por otro, el body positive es un movimiento que defiende la diversidad de cuerpos y el derecho a que todas las personas se sientan cómodas con su físico, sin importar la talla. Cuando la joven maquilladora conoció este pensamiento, al mudarse a Madrid, empezó a abandonar los complejos sobre su cuerpo y a quererse mejor a sí misma.
Si bien antes Lolita se enfrascaba en debates sobre política y otros temas de actualidad en sus redes sociales, confiesa que ya no lo hace porque es como darse cabezazos contra una pared: «Es una utopía que deje de existir el machismo o la gente gordofóbica, entonces lo que tienes que hacer en vez de enfadarte es ignorarlo y hacer lo que te hace feliz, que cuesta mucho».
Esto no quiere decir que no siga concienciada con las problemáticas sociales. Sin embargo, su principal forma de activismo es vestirse como quiere y sin complejos. Lorena (Lolita) explica que no siempre especifica en sus vídeos que es «ropa para gordas», porque su contenido es«para todo el mundo», pero quiere inspirar a las mujeres de talla grande a vestirse como quieran, a enseñar su cuerpo.
Por Uxía Miranda
Fuente: www.elespañol.com
