Ella Jane Fitzgerald, nació en 1917 en Newport News y fue apodada Lady Ella, la Reina del jazz y la Primera dama de la canción.
Esta cantante estadounidense si bien lo era de jazz, en su repertorio incorporó otros géneros musicales como swing, blues, bossa nova, samba, góspel, calypso, canciones navideñas, pop, etcétera.
Junto con Billie Holiday y Sarah Vaughan, está considerada como la cantante más importante e influyente de toda la historia del jazz (y, en general, de la canción melódica popular de Estados Unidos). Estaba dotada de una voz con un rango vocal de tres octavas, destacando su clara y precisa vocalización y su capacidad de improvisación, sobre todo en el scat, técnica que desarrolló en los años cuarenta y que anunció el surgimiento del bop. En los años cincuenta sentó cátedra con su concepción de la canción melódica, en paralelo a la obra de Frank Sinatra, con sus versiones de los temas de los grandes compositores de la canción popular estadounidense (los songbooks de Duke Ellington, Cole Porter, Johnny Mercer, etc.).
Ganó catorce premios Grammy, incluyendo el Grammy a toda su carrera, y fue galardonada con la Medalla Nacional de las Artes y la Medalla Presidencial de la Libertad de Estados Unidos.
En 1987, como homenaje por sus 70 años de edad, la famosa cantante francesa France Gall le dedicó la canción Ella, elle l’a («Ella, ella lo tiene»), que fue un éxito musical. En 1993, Ella tuvo que sufrir la amputación de ambas piernas por debajo de la rodilla debido a los efectos de la diabetes. Su vista se vio afectada también. Murió en su hogar el 15 de junio de 1996, a la edad de 79 años. Pocas horas después de su muerte, el Festival de Jazz de Playboy se puso en camino en el Hollywood Bowl. En homenaje, la marquesina decía: «Ella, te echaremos de menos». Su funeral fue privado y fue sepultada en Inglewood Park Cemetery en Los Ángeles.

