Mujeres que marcaron huellas

Gertrude Elion y su importante legado para que se puedan realizar trasplantes de órganos


Gertrude B. Elion fue una farmacóloga y bioquímica estadounidense nacida en el año 1918 en Nueva York. Por su trabajo sobre los principios claves sobre el desarrollo y tratamiento de los medicamentos recibió en 1988 el Premio Nobel de Fisiología y Medicina. Muchas vidas fueron salvadas gracias a sus descubrimientos.

Era hija de judíos y vivía en un barrio humilde, tuvo que luchar contra la discriminación por ser mujer que le cerraba puertas en su carrera, sin embargo nunca se desanimó y siguió trabajando incansablemente en el desarrollo de tratamientos para enfermedades como la leucemia, la gota o la malaria. Todo empezó cuando a los 15 años pierde a su abuelo, con quien tenía una relación muy especial, a raíz de un cáncer. En ese instante decidió dedicar su vida  a la ciencia con la finalidad de encontrar una cura para esa fatídica enfermedad.

Las mujeres de esa época no asistían demasiado a la universidad, Ella decidió inscribirse en el Hunter College para estudiar química y su inteligencia y tenacidad le permitieron rendir con muy buenas notas el ingreso. La crisis de 1929 hizo que muchas familias sufrieran y no pudieran mandar a sus hijos a estudiar, en el caso de Gertrude su intachable expediente académico le permitió completar sus estudios superiores de forma gratuita. Cuando decidió buscar trabajo tropezó con la excusa de que no la contrataban por ser mujer ya que en esos puestos trabajaban solo hombres. No bajó los brazos y finalmente consiguió entrar como ayudante en un laboratorio. Con lo que ganaba se pagó un máster de Química en Nueva York, siendo la única mujer que lo cursaba.

Otra muerte la afectó profundamente, su prometido se enfermó de endocarditis bacteriana y falleció. Esto la impulsó a seguir en su meta para lograr un tratamiento para ciertas enfermedades.

La llegada de la Segunda Guerra Mundial marcó un antes y un después para la vida de muchas mujeres en lo laboral. Hombres que estaban a cargo de laboratorios tuvieron que ir al frente y entonces así ellas pudieron ocupar esos puestos que antes les eran negados. Elion quedó como química analítica en una empresa alimenticia. El trabajo que realizó fue de excelencia al punto tal que la farmacéutica Johnson & Johnson  le ofreciera un puesto de investigadora. Sin embargo su éxito en el mundo científico llegó de la mano de GlaxoSmithKline, allí empezó como ayudante del jefe de laboratorios, George Hitchings pero en  pocos meses se convirtió en una colaboradora totalmente imprescindible. Juntos marcaron un punto de inflexión en el desarrollo de medicamentos, creando fármacos eficaces y seguros, eficaces contra la leucemia, la gota, las infecciones urinarias, la malaria, el herpes viral y diversas enfermedades autoinmunes. De esta forma en 1950 logran la primetamina, exitoso para el tratamiento de la malaria. Le siguieron fármacos como la trimetoprina y la azatioprina. Este último es eficaz como inmunosupresor en pacientes receptores de trasplantes. Gracias a ella millones de pacientes de todo el mundo pueden ser salvados.

Su pensamiento fue claro y su consejo era que : “Nada en la vida llega fácilmente, por lo que no debemos tener miedo a trabajar duro”

Falleció en Carolina del Norte en el año 1999 (81 años) si bien no es tan conocida como otras científicas fue una mujer ejemplar que dejó un inmenso legado a la humanidad.