En el marco del “Foro de Presidentes sobre Política y Democracia, organizado por la Universidad Austral y el Círculo de Montevideo, el expresidente de la República Argentina, Mauricio Macri, dijo que Milei se siente como un profeta.
Estos son algunos de los conceptos más importantes que dijo el expresidente en la entrevista con la periodista Florencia Donovan.
“Hoy todo está muy tendenciado a favor de lo emocional. Toda la decisión está muy basada en lo emocional. Y en la política me di cuenta de que resisten más tiempo los grandes comunicadores y malos administradores que los buenos administradores y malos comunicadores. Pero si aparece un liderazgo que administra bien y logra que la vida mejore todos los días, estás mucho mejor”.
“La única certidumbre que tenemos hoy, lamentablemente, es que el mundo entró en recesión. Y esta recesión va a pegar. Va a pegar porque a estos niveles de valores del petróleo, obviamente se resienten todos los sistemas productivos.”
“El poder es una herramienta maravillosa para construir, para desarrollar, para transformar, combinando recursos humanos y recursos económicos de una forma inteligente. Pero tenés que usarlo para eso”.
“El liderazgo de Milei es obviamente un liderazgo emocional. Y con un profundo estudio de las ideas que hay detrás de cada postura”.
“Lo que uno necesita cuando lidera es tener gente alrededor que tenga la capacidad de decir la palabra mágica. ¿Cuál es la palabra mágica? No. “Presidente, su idea es brillante, pero en este momento mejor no la vamos a aplicar”. Es imposible, por más que seas un genio como líder, que vayas a decidir siempre lo correcto en el medio de la tormenta.”
“El poder también te toma. Pasás de ser un tipo inteligente a ser un estúpido.”
“Las pasiones fuera de control te llevan a hacer cosas que dañan. Vuelvo al principio, no tiene sentido pedir el poder si no vas a mejorarle la vida a la gente que te dio el poder.”
“Para mí siempre fue una frustración la fragmentación del escenario político. Se vuelve muy asfixiante esta dinámica del peronismo cooptado por el kirchnerismo. Fue muy dañino. Espero que estemos al borde de que el kirchnerismo se transforme en una minoría. Y tal vez el peronismo recupere un liderazgo más sano. Están ellos debatiéndose. Yo les dije: si la solución es Kicillof, si pierden, pierden; y si ganan, pierden de vuelta. Porque sería otro fracaso y la destrucción final del peronismo. Así que esperemos que logren plantear un candidato un poco más actualizado”.
“Hay ideas que ya no se pueden discutir. No solamente el equilibrio fiscal, que toda la región ya tiene claro. También entender que hay que ser parte del mundo, tener un sistema meritocrático, revalorizar el esfuerzo. No se puede estar en la oscuridad de todos los indicadores, empezando por la educación. Los números de la educación en la provincia de Buenos Aires son aterradores.
“En nuestro país casi no existe la posibilidad de que los líderes de posiciones antagónicas se encuentren, el mundo ha girado otra vez hacia líderes desconectados, narcisistas, producto de esta dinámica. Del nivel de agresión que generan las redes sociales y del nivel de invasión sobre la vida privada de quienes participan en política. Entonces, los empáticos tienden a irse, y eso deja espacio para los narcisistas, a quienes no les importa nada. Creen que son perfectos y la crítica no les entra. Pero sigue existiendo esa actitud de “yo soy el centro y no me importa nada”. Y eso no genera un futuro de mayor diálogo. Al contrario: produce menor tolerancia hacia quien piensa distinto y poco interés en encontrar áreas de acuerdo”.
“En la actualidad, obviamente hay mucha intolerancia a la crítica. Mucha intolerancia a la crítica. Lamentablemente, sí. No digo que no haya avances en otras cosas o libertades, pero en este aspecto sí hay un problema. Aunque cada uno todavía puede decir lo que quiera. Hay que bancarse un poco el cuero duro. Pero no al punto de interferir en el funcionamiento de las instituciones”.
“No vamos a salir adelante si no construimos algunos puntos de acuerdo. La Argentina necesita consensos básicos para funcionar. Pero también tenemos que salir de los personalismos. Todo esto de los “ismos” no nos hizo bien.
